2050: fecha final para el motor de combustión en Reino Unido

No es frecuente que la contaminación atmosférica salte del gobierno de las smart cities a la palestra de los gobiernos nacionales. Y mucho menos si se trata de un partido conservador.

Exceptuando a Trump, casi todos los políticos del mundo son conscientes del daño irreparable del vehículo térmico en nuestras ciudades. Las emisiones de las que depende para circular son las causantes de buena parte del calentamiento global, así como de problemas de salud para los ciudadanos.

Sin embargo, el ser conscientes del problema de tener una flota de vehículos de combustión no significa que los partidos tomen cartas en el asunto… hasta ahora. Theresa May (en el momento en el que se escribe este artículo el nuevo gobierno aún no está formado) ha puesto, en su programa político, fecha de caducidad para el vehículo basado en combustibles fósiles: el año 2050.

¿Un partido que se preocupa por la calidad del aire?

Ciudades como Ámsterdam ya tienen un plan para ir eliminando de manera paulatina los vehículos de combustión del centro de su ciudad. Desde 2013 no pueden pasar camiones N2 o N3, en 2016 no se podía aparcar si tu coche era un gasolina de antes de 1992, y el 1 de enero de 2017 esto se amplió a diésel N1 del año 2000. Para 2025, el centro de Ámsterdam solo será transitable por vehículos eléctricos, bicicletas y peatones.

Pero el Reino Unido va más lejos, tanto en plazo como en requisitos para la salud pública.

2050 Reino Unido smog

No es frecuente que la contaminación atmosférica salte del gobierno de las smart cities (como Madrid o Barcelona, que han sido advertidas por su elevada contaminación) a la palestra de los gobiernos nacionales. Y mucho menos si se trata de un partido conservador.

Sin embargo, el Partido Conservador y Unionista, liderado por Theresa May, ha puesto en 2050 el límite a los vehículos térmicos en todo Reino Unido. ¿El objetivo? Que el último vehículo de combustión se venda hacia 2040, momento en el que la industria de la fabricación de coches esté casi en su totalidad orientada al vehículo eléctrico.

Puede parecer que 2050 es un límite un poco alejado y laxo, pero cambiar una de las mayores industrias mundiales lleva su tiempo, debido entre otras causas a la cantidad de inmovilizado y personal cualificado de la que depende. A esto hay que sumar que la vida útil de los vehículos se estima en unos 10 años, lo que hace que los consumidores se planteen cada década qué tipo de coche quieren o necesitan. Si llegado el momento el cliente está concienciado con el problema, invertirá en un vehículo eléctrico. Por tanto, la necesaria transición al vehículo eléctrico se realiza hoy de forma paulatina en números absolutos, aunque en porcentaje interanual resulte meteórica.

Los gobiernos a favor del vehículo eléctrico

Era necesario que los gobiernos se implicasen en la solución del problema medioambiental. En España, aunque existen ayudas en la compra de los vehículos eléctricos, la mayoría de los consumidores las siguen encontrando escasas. El hecho de que no sean partidas abiertas (cuyo coste quedaría recuperado en pocos años) hace que parezcan menos útiles de lo que deberían. Dicho de otro modo, si la ayuda solo cubre la compra de 50, 100 o 3.000 coches, es menos probable que se compren muchos más.

El Acuerdo de París, que se esperaba fuese tan ignorado como el Protocolo de Kioto o el de Montreal, parece haber calado en la política de primer nivel. Algo que es de de gran ayuda en el fomento de una movilidad responsable.

Por un lado, porque el problema de la contaminación atmosférica supone un grave revés para el planeta y toda la vida sobre él (a día de hoy, la única vida de la que tenemos constancia). Por otro, que un partido nacional conservador tome cartas en el asunto en favor del vehículo eléctrico y se posicione a favor de la salud de sus ciudadanos puede hacer que otros países del entorno, especialmente aquellos cuyos gobiernos sean progresistas, les sigan. Es un reclamo publicitario que el sector del vehículo eléctrico necesita.

Los números tras el proyecto de descarbonización de Reino Unido

2050 es la fecha en la que se espera que todos los vehículos que circulen sean eléctricos. A excepción de los pocos clásicos que pueda haber para entonces. Esto significa que todo vehículo fabricado en Reino Unido o sea importado hacia la isla a partir de 2040 ha de ser eléctrico.

2050 Reino Unido descarbonización

Se espera que en 10 años el 50% de los vehículos sean eléctricos en Reino Unido. Se ha fijado una partida presupuestaria de 640 millones de euros hasta 2018 enfocada a ayudas directas en la compra de vehículos. Así como en aumentar el parque de cargadores públicos. Partida que será renovada cada año.

Gracias a iniciativas como la de Reino Unido, el aumento en la compra de vehículos eléctricos hará que su precio disminuya (por la economía de escala) mientras que el coste de los vehículos térmicos irá subiendo poco a poco. Dado que la economía mundial es permeable, esto se notará en todos los países.

En Corriente Eléctrica | Este es el plan de la India para vender en 2030 únicamente coches eléctricos

Imágenes | iStock/johnkellerman, iStock/TomasSereda, iStock/Panama7

Comentarios