Seis conceptos para entender el futuro de la recarga del coche eléctrico

Las nuevas formas de recarga incluyen potencias más altas, el uso de las energías renovables o comunicación con la red eléctrica.

La recarga de los coches eléctricos es algo tan sencillo como enchufar el coche a la red eléctrica al igual que hacemos con nuestro móvil todas las noches. Sin embargo, hay multitud de variables que pueden influir en la recarga convirtiéndola en rápida, ultrarrápida, solar, inteligente…o incluso sin cables. Actualmente lo normal es cargar el coche en casa durante la noche, lo que sería una recarga doméstica o lenta. Un tipo de recarga que necesita muchas horas para llenar la batería completamente, pero que no supone ningún problema ya que a la mañana siguiente tendremos autonomía más que suficiente para el día a día.

El crecimiento de este sector junto al desarrollo de las nuevas tecnologías han permitido que más allá de la recarga lenta o doméstica se estén invirtiendo grandes sumas de dinero en nuevas formas de recarga, que incluyan potencias más altas, el uso de las energías renovables o comunicación con la red eléctrica. Te contamos el futuro de la recarga de los coches eléctricos en 6 conceptos.

1. Recarga rápida

Uno de los tipos de recarga más básicos, aunque también quizá uno de los más necesarios, es la recarga rápida. Se considera recargar rápida a la recarga que se realiza a alta potencia, lo cual permite recuperar una buena parte de la batería en un tiempo limitado. Esto se consigue gracias a puntos de recarga de alta potencia, siendo los más comunes actualmente de alrededor de 50 kW.

En el caso del Renault ZOE gracias al cargador Camaleón y su recarga rápida de hasta 43 kW se pueden recuperar 120 km de autonomía real en 30 minutos. Un tiempo perfecto para tomar un café o comer algo mientras tu coche recupera una buena parte de su batería.

El futuro de la recarga rápida pasa por potencias de unos 150 kW, y de hecho ya hay puntos de recarga comerciales que aceptan este tipo de recarga. En ese caso estamos hablando de recuperar unos 300 kilómetros de autonomía en apenas media hora.

2. Recarga ultrarrápida

Pero la recarga rápida a 150 kW no es el límite al que podremos recargar nuestros coches eléctricos en el futuro. Y es que con el paso del tiempo y gracias a la investigación y al desarrollo de mejores baterías, acabaremos consiguiendo recargas que se puedan acercar al repostaje de combustible de un coche de motor de combustión.

Es lo que se conoce como recarga ultrarrápida y contará con potencias de entorno a los 400 kW. Con semejante potencia será posible recargar unos 300 kilómetros de autonomía en 10 minutos, haciendo completamente viable la posibilidad de tener un coche eléctricos sin necesidad de cargar en casa o en el trabajo.

3. Recarga inalámbrica

La recarga inalámbrica es otros de los ámbitos donde se están invirtiendo importantes sumas de dinero. Por un lado tenemos la recarga inalámbrica a baja potencia, la cual pretende sustituir a los cables para hacer todavía más cómodo algo que ya de por sí no presenta ninguna complicación. Para poder llevar a cabo este tipo de recarga es necesario que el coche equipe un receptor en los bajos que se alinee con un emisor situado en el suelo en el momento de aparcar. Será entonces cuando el coche comience a cargarse automáticamente sin necesidad de enchufar ningún cable. Hay un proyecto español que ya trabaja en este tipo de recarga consiguiendo eficiencias de hasta el 92%.

Aparte de hacer nuestro día a día más fácil, la recarga inalámbrica también quiere cambiar la movilidad eléctrica tal y como la conocemos. Quiere hacerlo gracias a la recarga inalámbrica en movimiento, una innovación que ya se está investigando y donde Qualcomm ya realiza pruebas con una Renault Kangoo ZE. El objetivo en estas primeras pruebas es conseguir recargar a 20 kW de potencias mientras se circula a 100 km/h.

recarga dinámica inalámbrica por inducción pruebas

4. Recarga solar

No se puede entender la movilidad eléctrica sin energías renovables, dos tecnologías que están llamadas a dominar el futuro energético de nuestro planeta. Es verdad que el coche eléctrico tiene muchos más beneficios que el de combustión, pero esos beneficios se multiplican si el coche eléctrico se recarga con energías renovables.

Es por eso que ya existen multitud de soluciones que integran activamente a las energías renovables en la recarga del coche eléctrico, cerrando un ciclo de movilidad de cero emisiones reales. Un ejemplo claro es Sun2Wheel, un garaje prefabricado capaz de generar su propia energía eléctrica a través de una instalación solar y utilizarla para recargar los coches eléctricos de su interior.

Cada vez son también más comunes las fotolineras, unas estaciones de recarga que generan su propia energía solar para cargar coches eléctricos y que se espera que se multipliquen en el futuro.

5. Recarga inteligente

En un futuro con cientos de miles de coches eléctricos necesitaremos una red eléctrica que sea capaz de acogerlos a todos. Y para ello la mejor solución es que haya una comunicación entre la red y los coches, de tal forma que éstos puedan adaptar su recarga en función de las necesidades de la red.

Gracias a la recarga inteligente los coches eléctricos podrán coordinarse para cargar en las horas en las que la electricidad es más barata o aprovechar los excedentes nocturnos de energía eólica. Además, podrá hacerse una recarga controlada y ordenada de tal forma que la demanda máxima no aumente y no sea necesario sobredimensionar las redes y aparamenta eléctricas. Una forma de reducir el impacto del vehículo eléctrico en la red eléctrica.

6. V2G – Vehicle to Grid

El siguiente paso de la recarga inteligente llega a través de la tecnología V2G (Vehicle to Grid). Como su propio nombre indica, esta tecnología consiste en que los coches eléctricos dejen de ser solo un consumidor pasivo para pasar a ser agentes activos de la red eléctrica, llegando a entregar la energía de sus baterías a la red en caso de que sea necesario. Tener miles de coches eléctricos conectados a la red eléctrica será como tener miles de baterías conectadas. Una bendición si queremos un futuro alimentado por energías renovables, conocidas por su intermitencia.

Gracias a esta tecnología se podrá conseguir una mayor integración de las energías renovables en el sistema eléctrico, ya que los coches podrán recargarse con los excesos de las mismas y volcar la electricidad a la red cuando haya ausencia de ellas. Además, la energía almacenada en sus baterías podrá utilizarse para trabajos de regulación de la red eléctrica, como puede ser abastecer picos de demanda.

En definitiva, la llegada del coche eléctrico no solo revolucionará el transporte por carretera, sino que también cambiará la red eléctrica tal y como la conocemos. Si somos capaces de aprovechar todo su potencial conseguiremos grandes beneficios.

Imagen de portada| Esquema de un vehículo con carga rápida integrada. De Pagecran/Hubert VINCENT para Renault

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