¿Viajas en septiembre? Siete alternativas que se alejan del ‘fast travel’

Septiembre es un mes maravilloso para viajar y hacerlo slow, huyendo del bien llamado fast travel.

Playas masificadas, colas en los aeropuertos, colas para visitar los monumentos, huelgas en el peor momento posible… Son las imágenes nada relajantes que se repiten cada agosto, en nuestro país. Es el mes vacacional por antonomasia, las ciudades se convierten en desiertos porque la mayoría de negocios echan el cierre y los trabajadores se toman su mes de asueto.

Pero no sólo se trata de cambiar la oficina por la playa; también las rutinas. “Vacación”, dice la RAE, es el “descanso temporal de una actividad habitual, principalmente del trabajo remunerado o de los estudios”. Hacer colas y pelearse por un lugar para la toalla no te aleja mucho de las situaciones de estrés y del ritmo del día a día del resto de tu vida: en el trabajo, en el metro, en la “jungla urbana”.

Por eso hay quien prefiere ir contracorriente y viajar en septiembre. Los que salen de su zona de confort y buscan desconectar del resto del mundo. Son los que disfrutan del silencio y de la filosofía slow life, también cuando viajan. Para ellos y para los que os habéis arrepentido de viajar en este agosto, estas siete propuestas.

Pajareando por España

Así lo llaman los que lo practican. El turismo ornitológico es la actividad ideal para el que busca la quietud y paisajes verdes en sus vacaciones. Y una oportunidad para disfrutar y aprender de la variada fauna de nuestros parques naturales, como el de La Albufera de Valencia (donde podrás ver incluso flamencos) o el Parque Natural del Ebro, donde se celebra del 22 al 24 de septiembre el Festival Nacional de Ornitología del Delta del Ebro de avistamiento de aves. El evento incluye visitas guiadas.

Un paseo por las nubes

Sólo si no tienes vértigo: llegarás a estar a 85 metros del suelo, casi entre las nubes. El Charles Kuonen se ha convertido en el puente colgante peatonal más largo del mundo. Tendrás que atravesar sus 494 metros con calma para disfrutar al máximo de las postales que te ofrece, como la del Monte Cervino.

El Kuonen está en plenos alpes suizos, conecta Grächen y Zermatt y es parte del camino europeo (Europaweg). Cuando llegues a Zermatt vas a encontrarte con una comuna o municipio con casas que parecen salidas de un cuento de los hermanos Grimm así como un montón de posibilidades para disfrutar de esa maravillosa ubicación: andando, a pedales… O incluso practicando esquí de verano.

En septiembre es tiempo de vendimiar

España es un variado catálogo de denominaciones de origen. Prácticamente no hay una zona de nuestro país en la que no se hagan buenos vinos. Aunque las hay con más tradición que otras, como La Rioja. Allí se celebran las Fiestas de San Mateo en Logroño, del 16 al 23 de septiembre, donde podrás asistir al tradicional pisado de la uva y degustar el primer mosto de la temporada.

Vas a encontrar fiestas así por toda la geografía. Un poco más lejos, en París, se festeja la famosa Fête des Vendanges de Montmartre, del 11 al 15 de octubre (para aprovechar el puente). Y por supuesto, tienes la Toscana para disfrutar de los colores más increíbles que hayas visto jamás en un campo.

Caminar entre secuoyas gigantes

A unos cuantos miles de kilómetros, en California, vive el General Sherman, la secuoya más grande del mundo (por volumen). Mucho más cerca, en el Monumento Natural de las Secuoyas del Monte Cabezón (Cabezón de la Sal, Cantabria), puedes pasear por un bosque más joven pero igualmente impresionante. En los años 40 se plantaron allí ejemplares de la americana Secuoia Sempervivens, que llega a alcanzar los 100 m y vive entre 2.000 y 3.000 años. Es un paraje distinto para practicar senderismo.

Puedes completar la visita a Cantabria iniciándote en la espeleología con un viaje por un lugar casi mágico: la Cueva de El Soplao. Otro ejemplo de lo que puede hacer la naturaleza, con el transcurso de los años. De millones de años.

“Trepando” a los árboles

¿Te imaginas vivir en un árbol, aunque sólo sea por unos días? Tienes opciones de hoteles en las alturas por toda España, como esta Casita del Árbol en Cuenca, que completa la experiencia con piscina y spa. En los robledales del Valle de la Ultzama (Navarra) encontrarás auténticas suites de lujo escondidas entre las ramas: Basoa Suites.

Los amantes de la vida tranquila se contentarán con disfrutar del paisaje o del Bosque de Orgi, el Parque Micológico… Los alrededores ofrecen un sinfín de posibilidades contemplativas.

Ahora sí es el momento para el Camino de Santiago

Sin problemas de overbooking en los albergues e incluso en el propio camino. Julio y agosto también son sinónimo de turismo masificado en el Camino de Santiago. Una ruta que muchos toman precisamente para disfrutar de la única compañía de uno mismo o reflexionar en un momento de inflexión de sus vidas. También ayuda que el calor ya no apriete.

O para reconquistar la playa

Si te encanta la playa, aún te encantará más en septiembre. En zonas como Levante, Baleares o Canarias el agua sigue estando apetecible, las playas y calas, sorprendentemente casi desiertas (comparadas con el gentío de agosto), los aparcamientos, sin problemas de saturación y los restaurantes, sin colas a la puerta.

Así, sí.

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Fotos | iStock/NataliaDeriabina, iStock/BuddyH, iStock/Photoprofi30, iStock/Bartfett, iStock/Ruhey, Pixabay/Wundurela

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