América Latina y Caribe, pioneras en transformar sus ciudades en smart cities

Las ciudades bañadas por el Mar Caribe conforman la mayor operación piloto de organización de ciudades a nivel mundial

Los europeos pensamos que Europa es el centro del mundo en materia de innovación (con foco en los últimos años en las smart cities). Hablamos mucho de cómo la movilidad en Ámsterdam será eléctrica, de que Barcelona reúne la crème de la crème o que Santander tiene tantos sensores.

Proyectos cercanos que impulsan nuestro know how y por los que nos mira el mundo, ni mucho menos son la vanguardia de innovación, la originalidad ni implican el riesgo que supone estar a la última. Posiblemente porque se enfrentaron a los problemas del crecimiento acelerado y a la contaminación antes que nosotros, ciudades distribuidas por toda América Latina y Caribe nos llevan ventaja.

Medellín

El progreso de Medellín (que lleva unos años con la coletilla ciudad inteligente tras su logo) sigue acaparando titulares. Es hoy día una de las ciudades que más foco pone en el bienestar de sus ciudadanos usando la tecnología para eliminar diferencias sociales. Tiene experiencia en ello, y está enseñando al mundo a explotar las TIC usando un mínimo de recursos.

Esta ciudad tenía hace dos décadas uno de los índices de criminalidad más altos del mundo, pero el ayuntamiento no estaba dispuesto a abandonar la ciudad a las agresiones, y su arma principal contra la delincuencia fue la movilidad inteligente.

Cuando en Europa todavía analizábamos lo que haríamos en las ciudades, Medellín inauguraba en 2004 su primera línea de metrocable, un sistema eléctrico (y aéreo) de transporte que permite cruzar la ciudad en teleférico. Frente a una demanda esperada de 25.000 viajeros diarios, el primer mes movió 40.000 por día. Desde entonces no ha dejado de crecer la demanda, hasta tal punto que se siguen abriendo líneas. La última, la Línea H, hace un mes.

Pero el metrocable no fue lo primero que introdujo Medellín, ni lo último. Desde 1995 un puntero sistema de metro (suburbano) de dos líneas cruza la ciudad, y un sistema de tres líneas metrobuses (metropluses u omnibuses) recorren el resto de la urbe. Se estima que gracias a la movilidad, la cifra de agresiones entre los ciudadanos se ha recortado en un 79%.

Entre otras iniciativas, destaca de Medellín la proliferación de puntos WiFi gratuitos para los ciudadanos. Una de las entradas fijadas en la web del ayuntamiento es una guía para conectarse a Internet de manera gratuita.

Ciudad de México y Bogotá

Las separan más de 3.000 km, pero ambas ciudades han dirigido sus esfuerzos en aliviar el tráfico, que llevaba décadas volviéndose caótico y que jugaba en detrimento de la salud de sus habitantes.

Ambas ciudades fueron ciudades de rápido crecimiento durante el siglo pasado. Mientras que en Europa el éxodo rural se ha dado de manera paulatina, algo que ha permitido adaptar las infraestructuras, hay regiones en los que estas pronto se vieron colapsadas, como América Central, Sudamérica, África del Sur y Asia.

Tanto México D.F. como Bogotá D.C. han visto cómo año tras año los atascos en sus ciudades crecían, incluso en los periodos en que la natalidad se reducía, hasta puntos imposibles de manejar. Y con ello la contaminación, de la que México quizá fue quizá la ciudad estandarte del smog hace unos años como ahora lo es Beijing (Pekín).

Pero desde hace un tiempo las políticas de ambos ayuntamientos son implacables. Ambas ciudades llevan invirtiendo más de una década en transporte público colectivo, especialmente en autobuses. Hasta tal punto que han segmentado la oferta de autobuses en: autobuses urbanos (camiones, para los mexicanos), metrobuses (equivalente al Bus Rapid Transity o expreso) minibuses. Muchos de ellos eléctricos.

Con estas soluciones, en México D.F. se consiguieron reducir a la mitad los tiempos para cruzar la ciudad, y en Bogotá se llegaron a resultados similares que todavía quieren mejorar.

Bogotá empezó en 2013 a implantar el taxi eléctrico (no el taxi de bajas emisiones, sino de emisiones cero), y en 2015 se anunció que todo taxi repuesto tendría que ser eléctrico, o no podría circular. Una nueva administración a la entrada de 2016 agregó a la propuesta duplicar el número de bicicletas.

Buenos Aires

Precisamente hacia el ciclista es hacia el que se desplaza Buenos Aires, la ciudad más poblada de Argentina, que aborda la movilidad inteligente fomentando los desplazamientosa cortos a golpe de pedales. Bicicletas de alquiler público, similares a las que recorren hoy capitales europeas y que siguen llamando la atención, fueron presentadas allá por 2007 y accesibles desde 2008.

Además de fomentar otro tipo de movilidad, como la peatonal con BA Caminable o Sube y Baja, un programa que fomenta que los niños sean recogidos en autobús escolar en lugar de obligar a los padres a desviarse (y contaminar en el proceso).

Pero el punto fuerte de Buenos Aires es la atención que recibe el ciudadano y la apertura y permeabilidad del gobierno a través de las TIC. El índice IESE Cities in Motion lleva dos años concediendo a esta ciudad las notas más altas en las categorías de gobernanza y gestión pública.

Basta echar un vistazo a su portal web para encontrar los llamados Programas de Políticas Sociales, entre los que buscar trabajo o encontrar vivienda son grandes abanderados. Hace tiempo que Buenos Aires comprendió que unir empresas con trabajadores o facilitar un techo donde resguardarse contribuiría a una mejor cohesión social y a un aumento de la riqueza.

Diamante Caribe y Santanderes

A pesar de que hay bastantes más ciudades en América del Sur y Central, nos gustaría llevar al foco a Diamante Caribe y Santanderes, una aglutinación de ciudades aliadas.

Coronando Sudamérica hay ahora una diadema de diamantes en lo que antaño se conocía solo como Mar Caribe. Hace unos años que se ha formado en mitad del continente americano la que puede ser considerada la mayor operación piloto de organización de ciudades a nivel mundial.

Desde principio del siglo XX (Geddes, 1915) se sabe que los actores de la economía mundial son las ciudades ((Batty et al., 2009), y es frecuente que una ciudad tenga una decena de ciudades hermanadas con las que tiene convenios repartidas por todo el globo. El propio Banco Mundial reconoce que las ciudades representan el futuro y que estas son a menudo más competitivas que los países que las contienen.

Con estos datos en la mano surgió la idea de generar un modelo inteligente de desarrollo para una macrorregión en la que viven millones de personas mirando al Caribe.

Un rápido vistazo al mapa de arriba nos muestra que las 11 ciudades principales, entre las que se encuentra Medellín (leer arriba), pertenecen a casi una decena de estados, y que hay al menos 15 países y un conglomerado de federaciones isleñas independientes a tener en cuenta en este ambicioso plan.

Este enorme proyecto, que engloba una diluida malla de países, cada uno de ellos con sus  infraestructuras, transportes, sectores de mercado, población y cultura, viene de la mano de Microsoft en su articulación (una red tecnológica potente es necesaria en una región tan grande) y tiene como impulsor a la Fundación Metrópoli en el tema económico global, y a Findeter en la aportación específica colombiana.

El diamante arrancó precisamente en Colombia, uniendo una difícil primera red de 13 millones de habitantes (el 29% de la población del país). Hoy día destaca Medellín, pero las otras diez ciudades implicadas le siguen de cerca en innovaciones que van desde movilidad eléctrica a acceso a Internet de forma totalmente gratuita.

Diamante Caribe y Santanderes son la apuesta de un centenar de ciudades y muchos países por retener el talento y aumentar la competitividad externa de una región del mundo antes muy deprimida. Se fomenta en este nuevo macronúcleo poblacional el diálogo y el aprendizaje interno, y la transferencia de información entre ayuntamientos, dejando parcialmente al margen algo tan rígido como los estados.

Debido a las cortas distancias en el Diamante noreste (islas) estas han sido las primeras que, como enjambres de islas como Tenerife, han apostado por el vehículo eléctrico dependiente de la energía solar. Mientras que en la zona suroeste, los istmos de Panamá y Tehuatepec convierten en uno el continente americano, el vehículo eléctrico dependerá de la masificación de puntos de recarga y las energías presentes en la zona. Al menos durante unos años.

Tratar de desmenuzar las iniciativas que están tomando las cientos de ciudades Americanas resulta un imposible en un artículo por la cantidad de proyectos existentes en paralelo. ¿Vives en una ciudad Americana? ¿Por qué no nos cuentas tu experiencia?

Imágenes | Estación metrocable, Medellín, dw.com, Buenos Aires, Zonu.com

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