Aprende a leer las etiquetas energéticas de los electrodomésticos

Te contamos cómo afecta la eficiencia de tus electrodomésticos a tu bolsillo y al medioambiente.

Los electrodomésticos gastan gran parte de la energía, luz y agua que consumimos en nuestro hogar. Esto nos afecta directamente a nuestro bolsillo y al medioambiente. Las etiquetas implantadas por la Unión Europea, y que los fabricantes colocan de forma visible en sus aparatos, nos informarán sobre cuán eficiente es uno u otro modelo. Y nos ayudarán a decidirnos en el momento de la compra.

Qué es la etiqueta energética de los electrodomésticos

La etiqueta energética es el distintivo con el que la Unión Europea categoriza los distintos modelos que salen al mercado en función de su eficiencia energética, y que sirve a su vez para  informar a compradores y propietarios sobre el consumo que sus aparatos hacen no sólo de luz, sino también de agua y de la emisión de ruidos que conllevan.

La etiqueta se encuentra en forma de adhesivo siempre en un lugar visible de los electrodomésticos, y es común y obligatorio para todos los modelos puestos a la venta en la Unión Europea. Las etiquetas comenzaron a implantarse en 1995 en frigoríficos, congeladores, lavadoras y lavavajillas, pero posteriormente se ha ido extendiendo al resto de electrodomésticos: hornos, secadoras, campanas extractoras…

Hasta 2011 han convivido la antigua etiqueta con la nueva, pero desde entonces ya sólo podemos adquirir modelos con la implantada por la UE. Igualmente, se han ido retirando del mercado los modelos menos eficientes, los marcados con las etiquetas de clase G y F.

Cómo se lee la etiqueta energética de los electrodomésticos

La etiqueta se compone principalmente de pictogramas, para facilitar la comprensión a simple vista por parte del consumidor y que el idioma de cada país no suponga una barrera.

1. Denominación de tipo de aparato

2. Identificación de modelo

3. Resumen de clases de eficiencia energética

4. Clase de eficiencia energética

5. Consumo de energía en kWh

6. Información detallada

7. Nombre de la reglamentación

La etiqueta clasifica a los electrodomésticos en varias categorías según su eficiencia energética, y que van de mayor a menor eficiencia desde la A hasta la D. A la categoría A (la de mayor eficiencia) se le han añadido las clases A+, A++ y A+++, debido a la mejora energética de los modelos aparecidos los últimos años. De tal manera que la clasificación quedaría así:

Mayor eficiencia o menor consumo:

  • A+++
  • A++
  • A+

Eficiencia moderada o consumo moderado:

  • A
  • B

Menor deficiencia o alto consumo:

  • C
  • D

Recordemos que las clases E, F y G han sido eliminadas, al retirarse estos modelos del mercado por su excesivo consumo.

Así mismo, la etiqueta recoge la escala de categorías clasificada por colores: verde oscuro para la más eficiente, rojo para la de mayor consumo. Aunque también se especifica numéricamente el consumo anual de energía en kilowatios.

El resto de pictogramas muestran información sobre otros aspectos del electrodoméstico en cuestión, como el consumo de agua en litros o la emisión de ruidos en decibelios.

Capacidad de ahorro de los electrodomésticos más eficientes

Como consumidores, es importante tener en cuenta el etiquetado pues la eficiencia del electrodoméstico va a afectar directamente a nuestro bolsillo, principalmente en la factura de la luz. Se estima que la mitad de la electricidad de un hogar la consumen electrodomésticos como el frigorífico o la lavadora. Por ello, escoger modelos con una clase de eficiencia energética más alta nos puede suponer un ahorro importante en consumo de luz y agua; y más aún si tenemos contratada una tarifa de luz con discriminación horaria y nos acostumbramos a hacer uso de aparatos como la lavadora o la secadora en ese horario, como ya es habitual en los propietarios de los coches eléctricos.

Está claro, y muchos lo diréis, que cuando mayor es la clase energética de un electrodoméstico, mayor es su precio de venta al público. Claro que ese mayor desembolso a la hora de comprar el aparato se compensa con el ahorro que supone el menor consumo de luz y agua.  Es decir, que en condiciones normales podremos recuperar la inversión.

Implicaciones medioambientales de los electrodomésticos más eficientes

lavadora medioambiente

También es importante que tengamos en cuenta la etiqueta energética por el impacto medioambiental que conlleva el uso masivo de electrodomésticos en nuestra sociedad. Sin duda, el aparato que más impacto tiene es el frigorífico, que está encendido las 24 horas al día los 365 días al año. Pero también hay que tener en cuenta que cada vez son más los electrodomésticos y dispositivos que conectamos a la red eléctrica, como aparatos de aire acondicionado, ordenadores, varios televisores por cada hogar… Así, hemos conseguido duplicar nuestro consumo energético en los últimos años, y se estima que lo triplicaremos de aquí a 2055.

Por eso es importante que escojamos electrodomésticos más eficientes, porque optimizan la energía de nuestra casa y por lo tanto son más respetuosos con el medioambiente. Así que como ves, la conservación de nuestro planeta es otra buena razón para escoger electrodomésticos con una etiqueta energética más eficiente.

Imágenes | European Commision Audiovisual Services | iStock/StudioQ1 |

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