Así será la movilidad en el 2025

Algunos de los cambios en movilidad se producirán gracias a hitos tecnológicos, otros, por un cambio de mentalidad.

En el Foro Económico Mundial de septiembre de 2015 se publicó un informe con algunas prospecciones sobre el futuro del año 2025. Más de 800 investigadores, científicos y ejecutivos expertos en las tecnologías de la información y las comunicaciones dieron su opinión sobre 21 puntos de inflexión tecnológicas.

Se les preguntó qué probabilidad había de que cada una de esas tendencias llegase en el año 2025. El resultado es sorprendente porque dos años después alguno de estos cambios tecnológicos ya se ha iniciado. ¿Quieres saber lo que ocurrirá antes de 2025?

El primer automóvil impreso en 3D estará en producción (84,1%)

La impresión 3D es una de las tecnologías que más ha avanzado. Hoy día no solo podemos imprimir polímeros, también podemos imprimir metal en 3D. Sin embargo, que esté en producción no significa que el vehículo vaya a circular por las carreteras fuera de un circuito de pruebas.

La movilidad no es una actividad exenta de riesgos, y el vehículo del futuro ha de cumplir con las expectativas modernas de calidad y seguridad. Algo que la impresión 3D todavía no ha resuelto frente a los modos tradicionales de fabricación. Eso retrasará este método de producción en favor de los existentes.

Lo cierto es que ya ha habido intentos al respecto. Empresas como Local Motors intentaron ya en 2014 imprimir un vehículo en su totalidad, dejándolo por imposible hace unos años. Sin embargo, otras marcas siguen intentándolo, y los expertos del Foro Económico Mundial estiman que hay un 84,1% de posibilidades de que en 2025 se imprima el primer vehículo completo.

Un billón (106) de sensores estarán conectados a Internet (89,2%)

A medida que la ley de Moore hace posible que el precio del hardware siga bajando, es de esperar que los sensores que hoy día se encuentran en algunos dispositivos se extiendan a absolutamente todo. Cualquier objeto de nuestro alrededor será inteligente y estará conectado. Desde un vaso a la pared. Y, por supuesto, nuestro coche y nuestras ciudades.

Debido precisamente a este coste actual, se espera que los primeros agentes que demanden sensores sean las ciudades. Hemos visto en esta publicación algunos ejemplos, como es el caso de Santander, una de las ciudades con más sensores del mundo. En los años venideros se espera una explosión en la implantación de sensores urbanos.

A medida que estos se abaraten, no es de extrañar que los vehículos salgan de fábrica con una miríada de sensores de todo tipo. Algunos para mejorar la conducción, otros para ayudar al sistema de navegación, comprobar en tiempo real el estado de todas las piezas del vehículo, etc. Incluso tendremos sensores integrados en nuestra ropa que informarán al vehículo de nuestro estado en todo momento, ya que el 10% de las personas usarán ropa conectada a Internet hacia 2025, quizá dejando obsoletos los smartwatches.

smartwatch movilidad 2025

Además, el 89,2% de los encuestados aseguraron que en 2025 el 10% de las gafas estarían conectadas a Internet. Google Glass se chocó contra una barrera tecnológica y cultural, pero en el futuro nuestro vehículo podría enviar la ruta directamente a nuestras gafas. Ya ha habido experimentos que envían una pantalla HUD al piloto.

Los automóviles sin conductor serán el 10% de todos los vehículos en las carreteras de EEUU

Aunque el coche autónomo está desarrollado y funciona, muy pocos usuarios la prefieren frente a opciones convencionales. Algo que seguirá así durante un tiempo. Una de las mayores barreras para la población general es la confianza en este tipo de sistemas. En la conducción autónoma de mayor nivel (nivel 5), la persona deja de ser conductor para ser un pasajero. Delega la tarea de conductor a un conjunto de algoritmos, algo que asusta a bastantes personas hoy día.

movilidad vehículo autónomo 2025

Otra barrera inicial es el precio. La tecnología de conducción autónoma no es asequible para todos los públicos hoy día, y tardará un tiempo en serlo. Quizá en 2025 el 10% de los coches en EEUU sean autónomos, pero el 100% mundial puede tardar un siglo. Sin embargo, se destaca en el informe que esta automatización de la conducción puede ayudar a que los vehículos eléctricos penetren más en el mercado.

Según Bloomberg New Energy Finance, la organización de investigadores, hacia 2030 el vehículo eléctrico será más asequible que el térmico gracias a esta economía de escala. Hoy día las cuentas ya salen, pero cuando el precio del componente más costoso se abarate (hablamos de la batería), viviremos un desplazamiento del mercado hacia la movilidad eléctrica.

En general, habrá más viajes en vehículo compartido que en coches privados (67,2%)

Esta es otra de las tendencias que dependen de la confianza de la gente, y que probablemente tarde mucho en llegar (si es que llega). Aunque las iniciativas para compartir vehículo fueron muy populares hace unos años, parece que ha alcanzado un equilibrio de mercado en muy poco tiempo. A esto hay que añadir que este tipo de movilidad no elimina vehículos privados. Suelen quitar cuota de mercado a otros tipos de transporte compartido, como son el transporte público, el autobús, tren, avión…

En países como España, este tipo de viajes se llevan usando años con cierta frecuencia, pero no acaban de despegar y salir al mercado general. Quizá en una década esto haya cambiado.

Veremos la primera ciudad del mundo con más de 50.000 personas que no tendrá semáforos

El 63% de los expertos lo creen así. Sin embargo, el porcentaje es bajo es porque esta tendencia tecnológica depende de otras. Por ejemplo, de la conducción autónoma, de una integración IoT y de una ciudadanía inteligente y respetuosa. Especialmente esta última si queremos evitar los atascos. Basta con ver lo que ocurre cuando un semáforo deja de funcionar durante unas horas para darnos cuenta de que todavía no estamos preparados para vivir sin ellos.

cruce con semáforos movilidad 2025

 

Algunas de estas tendencias ya se han puesto en marcha, lo que da cierta validez a la prospectiva que se hizo en 2015 en el Foro Económico Mundial. Sin embargo, ni siquiera los expertos se ponen de acuerdo en cuándo sucederán estos cambios tecnológicos, o si lo harán. En las relativas a movilidad, ha habido varios avances, pero el mercado se mueve muy despacio hacia el vehículos autónomo o el compartir coche. Habrá que esperar al futuro, que tendrá la última palabra en lo que ocurra.

 

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