Barcelona y Madrid no respiran: la UE lanza un ultimátum para bajar los niveles de contaminación

La UE quiere que España tome medidas en el plazo de dos meses para que comience a disminuir sus índices de contaminación atmosférica

La contaminación por dióxidos de nitrógeno (NO2), vinculada al tráfico y especialmente a la combustión de motores diesel, continúa siendo el gran caballo de batalla para Madrid y Barcelona, quienes han recibido un “tirón de orejas” por parte de la Comisión Europea para que tomen medidas en el plazo de dos meses que resuelvan el problema de su constante incumplimiento de los límites de contaminación atmosférica.

La legislación de la Unión Europea establece límites a la calidad del aire, reflejados en la Directiva 2008/50/CE y entre las medidas que propone a este exceso de contaminación de NO2 se centran en una reducción del tráfico rodado y de los combustibles empleados así como el fomento de los coches eléctricos.

Los datos remitidos por España al Ejecutivo comunitario en relación al período 2010-2014, sujeto al expediente, no dejan lugar a dudas señalando que los límites de emisiones de NO2 han sido sobrepasados continuamente en Madrid, Barcelona y el área de Llobregat (Cataluña).

La advertencia que tiene la forma de un dictamen motivado, da dos meses al Gobierno de la nación para responder a las exigencias de Bruselas. En caso de no hacerlo, el Ejecutivo comunitario podría seguir adelante con el expediente abierto en 2015 y llevar el caso ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea.

 

Madrid, siete años de subida

Desde que entró en vigor la legislación europea y española sobre calidad del aire, son ya siete años en los que Madrid supera estos niveles. Incluso en 2016, pese a que el Ayuntamiento tomó medidas contundentes para frenar los episodios más graves de contaminación de NO2, este gas contó con los peores datos en la capital. Unos registros que se pueden consultar dentro de la sección de medio ambiente de la página del Ayuntamiento de Madrid. En concreto, fueron 4 estaciones las que superaron los 200 microgramos de NO2 por metro cúbico en más de 18 ocasiones, que es el límite marcado por la UE, frente a las 8 de 2015 y las 5 de 2014.

Para evitar estos escenarios, el Ayuntamiento de Madrid creó un protocolo para episodios de alta contaminación que lleva poniéndose en marcha poco más de un año, con medidas como la prohibición de aparcar en la zona SER o circular según el número de matrícula, un episodio que ocurrió el pasado 28 de diciembre. Los vehículos eléctricos, los de minusválidos o los autobuses turísticos entre otros, estaban exentos de esta restricción.

Además, las ciudades tienen que mantener a raya la media anual de NO2 de las estaciones. En el caso de Madrid, de las 24 estaciones, 9 superaron la media de 40 microgramos en 2016 frente a las 13 de 2015 o las 6 de 2014. La media en la red se situaba el pasado año en 38,5 microgramos.

Barcelona, con intensos episodios de contaminación

La situación de Barcelona no llega al nivel de Madrid, donde el consistorio se ha visto obligado a tomar medidas restrictivas para eliminar el tráfico, aunque ha vivido intensos episodios de contaminación. Un total de 6 estaciones de la Ciudad Condal y otras 6 de la región metropolitana como el área de Llobregat superaron en el 2015 la media anual de 40 microgramos por metro cúbico.

El pasado año se superaron en la Ciudad Condal los 160 microgramos de NO2 durante 9 días al año.

Además de la vía judicial, la Unión Europea quiere seguir limitando las emisiones contaminantes proponiendo nuevos límites máximos de emisiones nacionales, no restrictivos, que afectan ahora a dos nuevos contaminantes que se tienen en cuenta: el metano, un potente gas de efecto invernadero y las partículas conocidas también como “carbono negro”, que proceden de la combustión de vehículos de motor como del transporte marítimo.

Para fijar estos nuevos límites máximos los presidentes del Parlamento Europeo y del Congreso firmaron una directiva que entró en vigor el 31 de diciembre de 2016 y que los estados miembros deben incorporar a su legislación nacional no más tarde del 30 de junio de 2018.

Tanto en Madrid como en Barcelona, las cifras en cuanto a índice de calidad del aire se encuentran reflejadas en una de las iniciativas más completas y actualizadas desde 2007 por el Índice de la Calidad del Aire (World Qualitu Index), que recoge todos los últimos datos en este sentido.


Presencia de medidas estructurales

Para luchar contra las contaminación ambiental en esta ciudades son necesarias “medias estructurales que se tienen que aplicar todos los días del año”,  apuntan expertos como Xavier Querol, investigador del Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua.

Las medidas que se aplicaron en Madrid en episodios puntuales, son “eficaces y necesarias”, aunque incide en que es necesario tomar soluciones a largo plazo, entre las que destaca la reducción del tráfico. Querol considera que la solución más justa pasa por reducir el número de coches en el centro de las ciudades y favorecer que los que entren sean híbridos y eléctricos.

Aunque para evitar discriminaciones de ningún tipo, propone la instauración de peajes de acceso al centro de las ciudades, tal y como ocurre en Londres o en Estocolmo, donde este sistema ha logrado una reducción del 30% en contaminación.

Estas restricciones de tráfico debidas al elevado nivel de contaminación como ocurrió el pasado año en Madrid, no repercute en los vehículos eléctricos como los de la gama Renault, que cuenta con una amplia representación, desde el cuadricilo urbano Twizy, pasando por el urbano ZOE, los comerciales Kangoo Z.E. hasta la berlina Fluence Z.E. Todos ellos catalogados por la DGT con la etiqueta “0 Emisiones”, dentro del Plan Aire (Plan nacional de calidad del aire y protección de la atmósfera).

Fotos | erhavi, José Eugenio Gómez Rodríguez, Ricardo Ricote Rodríguez

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