¿Tengo que cargar el coche eléctrico del todo para circular?

La batería de los vehículos eléctricos es similar a la de los teléfonos: podemos usarlos sin haberlos cargado del todo.

A menudo, los que nos dedicamos a divulgar sobre tecnologías avanzadas presuponemos que lo básico de la tecnología es lo más conocido de ella, cuando no tiene por qué ser así. Hay preguntas que consideramos sencillas y que sin embargo son cruciales para comprender, por ejemplo, los vehículos eléctricos.

Hemos hablado aquí de cómo instalar un punto de recarga en el garaje, muchos detalles sobre la recarga eléctrica, e incluso cómo transformar una farola en un punto de recarga. Sin embargo, no hemos respondido a la pregunta que más se hace cuando alguien sube a un Renault ZOE y lo ve por primera vez: «¿Tengo que cargar el coche eléctrico del todo para circular?».

¿Cómo funciona el sistema de carga de un vehículo eléctrico?

La pregunta puede parecer muy básica, y de hecho lo es. La batería es una de las bases de la tecnología de los vehículos eléctricos. Además, es una pregunta muy lógica para quienes están fuera de este mundo, y que vamos a intentar explicar lo mejor posible usando algunas analogías y paralelismos. Lo primero que hay que entender es qué es una batería.

Una batería, no solo las de un vehículo eléctrico, es un sistema en el que se almacena energía. En caso de una batería eléctrica, lo que se almacena es electricidad. Si nos ayuda, podemos imaginar la batería de un vehículo eléctrico como si fuesen muchas pilas donde almacenar energía eléctrica. De hecho, la batería de un coche no es un bloque macizo, sino muchas pequeñas células, cada una capaz de almacenar una pequeña cantidad de energía.

Si hay muchas de estas células, se podrá almacenar mucha energía. Y si además esas células tienen una enorme densidad energética, como le ocurre a la batería del Renault ZOE, entonces podremos almacenar mucha energía en un volumen muy pequeño, como si comprimiésemos una pila y la hiciésemos más pequeña.

batería eléctrica Renault ZOE

A muchas personas le facilita entender esto pensar en la electricidad como un fluído (de hecho, muchas veces lo oímos en la televisión como «fluído eléctrico»), y la batería fuese un depósito. Cuando enchufamos nuestro vehículo a la red eléctrica, empieza a cargar como si un depósito empezase a llenarse de agua al abrir un grifo.

Al igual que el grifo, en el que podemos regular la presión de salida del agua, para un vehículo eléctrico podemos elegir varios tipos de puntos de recarga en función de la potencia, y eso nos indica cuánto tiempo se tarda en llenar la batería.

Si elegimos la recarga superlenta (en un enchufe normal de casa) se tardan unas 20 horas en llenar los 41 kWh del Renault ZOE, aunque no es la más común. La recarga Green Up tarda unas 13 horas, la Wallbox tres horas y la rápida una hora y media.

La Wallbox es la más común, y quiere decir que después de tres horas de carga podremos conducir durante 300 km seguidos sin parar a recargar, porque 41 kWh equivalen a 300 km de autonomía en el Renault ZOE.

Cuando la batería está llena, el vehículo deja de cargar aunque esté conectado a la red eléctrica. Es decir, la batería no se desborda como si fuese un depósito de agua. Otra diferencia con la analogía del agua es que el agua no se puede comprimir, pero la densidad energética cada vez es más elevada, y pronto veremos baterías del mismo tamaño en las que cabe más energía.

¿Qué pasa si cojo el vehículo cuando le queda un 50%?

Ahora vamos a responder a la pregunta «¿Tengo que cargar el coche eléctrico del todo para circular?» con un ejemplo práctico y con otra analogía. Esta vez con un smartphone.

Es posible que no nos acordemos, pero hace una década, cuando los teléfonos inteligentes aparecieron en el mercado, nos hacíamos preguntas similares:

¿Tengo que cargarlo del todo?

¿Puedo usarlo a media carga?

¿Y si se me apaga de repente?

A medida que usábamos los smartphones nos dimos cuenta de que no era necesario cargarlos al 100% para llamar o navegar por Internet. Y que no pasaba nada si la batería tenía la mitad de las rayas en verde, podíamos usarlo sin miedo a que se apagase y nos dejase incomunicados.

Poco a poco aprendimos a cargarlo en base a nuestras necesidades y gestionar nuestro tiempo en base a la previsión. Por ejemplo, si me queda el 10% de batería pero me voy a acostar en una hora, puedo cargarlo luego, y así se carga del todo mientras duermo.

El vehículo eléctrico funciona bajo los mismos principios, aunque la batería tiene muchísima más energía almacenada, claro. Pero la base es la misma, y por tanto:

No es necesario cargar el vehículo eléctrico del todo para conducirlo

Si hacemos un viaje saliendo con la batería llena y llegamos al destino con un 60% de carga no tendremos que volver a enchufarlo para volver. Es más, todavía nos sobrará batería a la vuelta.

Podemos usar el vehículo a media carga sin problema.

Que la batería esté al 50% significa que solo podremos usarlo la mitad del tiempo en el caso del móvil y la mitad de kilómetros en el caso del vehículo eléctrico. La batería no sufre daños si no se carga del todo o si se deja a media carga, como explicamos más adelante.

El vehículo eléctrico no se quedará tirado en mitad de la vía

Podemos coger sin miedo el vehículo eléctrico al 40, 30, 20 o 10% de capacidad, del mismo modo que podemos coger un vehículo contaminante aunque haya entrado en la reserva. Además, en el panel del coche estaremos viendo en todo momento los kilómetros de batería que todavía tenemos.

¿Tienen las baterías de coches eléctricos efecto memoria?

El efecto memoria es un fenómeno que pasaba hace tiempo con algunas pilas. Ocurría que si cargabas estas a un porcentaje inferior al máximo, digamos un 80%, el 20% restante se deterioraba poco a poco. Este efecto solo afectaba, hace más de una década, a pilas de NiCd (níquel y cadmio), y no aplica en absoluto a otras tecnologías como las de Ion-Li o ion-litio.

Indicador de batería e Renault ZOE

Los vehículos eléctricos de Renault utilizan esta última tecnología de almacenamiento de energía, que no puede tener efecto memoria. De modo que es algo de lo que no debemos preocuparnos por no cargar el coche al 100%. Si lo estamos cargando y vemos que tenemos que hacer uso de él, no pasará nada por desconectarlo. Ya lo cargaremos del todo luego.

Dicho esto, la batería no tiene una vida útil infinita. Con el paso de los años podría perder eficiencia, algo que también tenemos cubierto. Incluso damos una segunda vida a las baterías que ya no sirven para vehículos.

 

Es normal que este tipo de preguntas nos vengan a la cabeza las primeras veces que nos subimos a un vehículo eléctrico y escuchamos el silencio, o cuando empezamos a interesarnos por la movilidad eficiente y otros cambios sociales. También es normal dudar o incluso temer la novedad, la tecnología y el avance. Aunque, en este caso, todo son ventajas.

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Imágenes | Renault

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