Coche eléctrico

Estos son los términos que tienes que conocer sobre el coche eléctrico y el Renault ZOE

Historia del coche eléctrico

Los antecedentes del coche eléctrico son anteriores a la aparición del motor de combustión interna. Los primeros modelos fueron diseñados entre 1830 y 1840 por el escocés Robert Anderson y el holandés Sibrandus Stratingh, aunque no se popularizarían hasta la aparición de la batería recargable en 1880.

Desde entonces y durante 30 años los coches eléctricos vivieron una época de esplendor, principalmente porque ofrecían más ventajas que los vehículos a vapor y que los recientes vehículos con motor de combustión. Sin embargo, comenzó su declive con la aparición en 1903 del Ford T, un modelo diseñado por Henry Ford que solucionada prácticamente todos los problemas que los coches de combustión presentaban hasta entonces.

Desde entonces ha habido varios intentos de fabricar modelos eléctricos competitivos, especialmente a partir de la década de los 60. Pero no sería hasta la llegada de los motores híbridos en los años 90 cuando la tecnología eléctrica ha contado con el respaldo de la opinión pública suficiente para desarrollar y mejorar su tecnología.

Motor del coche eléctrico

Los motores eléctricos funcionan como los imanes, obteniendo energía a partir de la fuerza magnética. En los vehículos eléctricos, el motor está formado por partes fijas y móviles de polaridad contraria, y crea movimiento a partir de la fuerza de repulsión entre imanes de igual polaridad.

Debido a la simplicidad del motor eléctrico, su mantenimiento en un coche eléctrico será igualmente simple, y en todo caso será más sencillo y barato de reparar que un motor de combustión interna.

Otras maquinarias como trenes y tranvías, barcos, aviones y vehículos espaciales utilizan motores eléctricos de similares características. Incluso existe una competición oficial de velocidad con coches cien por cien eléctricos, denominada Formula E.

Batería del coche eléctrico

La batería del coche eléctrico encargada de impulsarlo se llama batería de tracción. Es la que almacena la energía eléctrica en su interior. No confundir con otras baterías existentes, como las de arranque.

Existen varios tipos de batería, según sus compuestos, aunque las más comunes y eficientes hoy en día son la de ión litio, similares a las de teléfonos móviles y ordenadores portátiles.

Batería del Renault ZOE

El Renault ZOE cuenta con una batería del tipo ión litio de 41 kWh desarrollada por Renault y LG. Esta capacidad, junto a las prestaciones del Renault ZOE, le permite una autonomía de 400 km en Ciclo NEDC, aproximadamente unos 300 km reales. Se consigue así una de las capacidades y autonomías más altas del mercado.

Esta batería está disponible en el nuevo Renault ZOE, pero Renault permite la sustitución de las antiguas batería de 22 kWh de clientes anteriores.

Alquiler y compra de la batería del coche eléctrico

La batería del coche eléctrico es uno de los componentes de más valor, pero fáciles de sustituir. Por eso generalmente los fabricantes ofrecen la batería en régimen de alquiler. Renault en su caso ofrece distintos contratos de alquiler con distintos precios para adaptarse a todas las circunstancias posibles. También ofrece la posibilidad de comprarla en propiedad, para clientes que así lo prefieran o para empresas y administraciones que no pueden optar por el régimen de alquiler.

El regulador o bloque electrónico de potencia del coche eléctrico

Es un sistema compuesto por varios subsistemas eléctricos y electrónicos llamados inversor, rectificador y transformador y gracias a ellos es capaz de gestionar los flujos de corriente entre las baterías y el motor en ambos sentidos.

El inversor es el dispositivo que convierte electricidad procedente de una fuente de corriente de tipo continua, como lo es una batería, en corriente alterna, necesaria para mover el motor eléctrico del coche.

El transformador se encarga de armonizar la diferencia de voltajes entre los motores de tracción (600V) y las baterías (200V).

El rectificador es el sistema que transforma la corriente alterna procedente del motor cuando genera energía, para que pueda ser almacenada en las baterías de nuevo.

El controlador es el sistema computerizado que recibe las órdenes del conductor y supervisa y coordina a todos los elementos del sistema de regulación.

Autonomía del coche eléctrico

La autonomía de un coche eléctrico es la distancia, medida en km, que puede recorrer con su batería completamente cargada hasta que es necesario cargarla. En la autonomía de un vehículo eléctrico pueden influir factores propios del mismo (tamaño de la batería, la calefacción, los neumáticos…), pero también otros factores externos como la conducción del usuario, la vía (especialmente la orografía) y la climatología (sobre todo la temperatura).

Hay que distinguir entre autonomía homologada y autonomía real. La autonomía homologada es la conseguida sometiendo al vehículo eléctrico a una determinada prueba de conducción que trata de simular un trayecto en condiciones normales de conducción, vía y climatología. Esta prueba es igual para todos los modelos (en la Unión Europea se aplica el Ciclo NEDC) para valorarlos en igualdad de condiciones.

La autonomía de un coche eléctrico es uno de los factores que más preocupan al público, aunque modelos como el Nuevo Renault ZOE garantizan una autonomía suficiente para realizar largos trayectos sin complicaciones.

Autonomía del nuevo Renault ZOE

Los modelos actuales del Renault ZOE cuentan con una autonomía homologada de 400 km en Ciclo NEDC, aproximadamente unos 300 km reales, siendo una de las autonomías más altas del mercado y la más alta en su segmento.

El nuevo Renault ZOE consigue esta autonomía gracias a su nueva batería de 41 kWh, su Modo ECO de ahorro de consumo y la tecnología Range OptimiZEr.

Recarga del coche eléctrico

La recarga de la batería de los vehículos eléctricos se realiza conectando el mismo a la red eléctrica. Esta conexión se realizará a través de puntos de recarga, que podremos encontrar en nuestro propio hogar, en aparcamientos públicos, centros comerciales… La web y aplicación online Electromaps es la plataforma más usada para la localización de puntos de recarga.

Los puntos de recarga están clasificados según su tipo de potencia , medida en Amperios o kilowatios, y por consiguiente según la la velocidad de recarga de la batería. A mayor potencia, menos tarda el vehículo eléctrico en cargarse.

También hay que tener en cuenta el tipo de conector o enchufe, pues no existe un estándar. Es más común es el conector doméstico tipo schuko, aunque ofrece una potencia máxima muy limitada y por ende una velocidad de recarga muy reducida (denominada “ocasional”). El más extendido en Europa para la recarga de vehículos eléctricos es el conector Mennekes o Tipo 2, que permite una velocidad de recarga mayor. Es común hablar también del punto o caja de recarga de pared o Wallbox, que puede tener uno o varios tipos de conector o enchufe.

Conector Camaleón o Chamaleon del Renault ZOE

No todos los coches admiten todos los tipos de potencia ni todos los tipos de conectores, aunque modelos como el ZOE con su Cargador Camaleón permite conectarse a un amplio rango de potencia y conectores.

Freno regenerativo o frenada regenerativa del coche eléctrico

El sistema de frenada regenerativa es un sistema que permite transformar la energía cinética de las ruedas en movimiento en energía eléctrica. Consiste en hacer que el motor pase a funcionar como un generador, invirtiendo el flujo de la energía en el mismo, y alimentar a la batería.

La frenada regenerativa permite aprovechar buena parte de la energía que se desperdicia en las paradas realizadas con el coche eléctrico.

Neumáticos del coche eléctrico

La resistencia de rodadura de los neumáticos es uno de los elementos que puede influir en la autonomía de un vehículo eléctrico. Esta resistencia se produce por el calentamiento producido por el roce con el asfalto, el aplastamiento del neumático pero sobre todo por la histéresis del propio neumático, esto es, la capacidad de deformación del caucho y de volver a su estado original.

Debido a ello, los vehículos eléctricos suelen usar una serie de neumáticos verdes o de baja resistencia de rodadura que permite que se deforme menos al contactar con el asfalto y por tanto pierde menos energía en forma de calor.

Neumáticos del Renault ZOE

El Renault ZOE monta de serie neumáticos de baja resistencia de rodadura Michelin Energy E-V, diseñados por ambas compañías. Estos neumáticos consiguen reducir en un 20% la resistencia de rodadura con respecto a un neumático convencional, que influye directamente en la autonomía del vehículo eléctrico. Así, se consigue un aumento de la autonomía del 6%, lo que en un nuevo Renault ZOE significa 24 km más de autonomía.

Palanca o caja de cambios de un coche eléctrico

También denominado selector del cambio porque no hay una conexión directa entre la palanca física y el cambio, ya que dicha conexión es eléctrica.

En el caso de los coches eléctricos no hay cambio propiamente dicho y ni siquiera embrague, ya que el movimiento generado al motor se transmite directamente a las ruedas motrices. Sin embargo, para hacer más sencillo su uso, la mayor parte de los coches eléctricos equipan un selector del cambio similar al de los vehículos automáticos por convertidor de par.

Emisiones contaminantes del coche eléctrico

Los vehículos eléctricos no emiten ningún tipo de partículas contaminantes a la atmósfera, debido a que su capacidad de tracción procede de la energía eléctrica y no de la combustión interna de combustibles fósiles.

Sin embargo, se considera que hay unas emisiones de CO2 asociadas al coche eléctrico, procedentes de la combustión de combustibles fósiles en centrales, utilizado para la generación de la electricidad volcada en la red eléctrica y posteriormente utilizada para la recarga de los vehículos eléctricos.

Este tipo de emisiones asociadas se denominan emisiones del pozo a rueda, e incluyen todas las emisiones producidas en todo el proceso desde que el combustible es extraído hasta que la energía eléctrica está disponible en la red. La cantidad de emisiones de pozo a rueda dependerá del mix energético de cada país (procedencia de la energía eléctrica: nuclear, renovable, fósiles…)

Ahorro económico del coche eléctrico

El coche eléctrico tiene un mayor precio de adquisición que el de combustión, pero menores costes operativos.

La diferencia de precio de adquisición de un coche eléctrico frente a uno de combustión es percibida por el público como uno de las mayores desventajas de la automoción eléctrica. Al tratarse de una tecnología nueva y en desarrollo y del menor número de unidades vendidas, los costes de fabricación son mayores y por consiguiente el precio de mercado. Para conseguir modelos más asequibles por el público, Renault ofrece la opción de adquirir la batería, uno de los elementos más costosos, en régimen de alquiler.

Sin embargo, este mayor coste de adquisición es compensado en el largo plazo por los menores costes operativos del coche eléctrico: el ahorro en combustible (sobre todo si se contrata una tarifa eléctrica de discriminación horaria), el menor mantenimiento y los incentivos fiscales (impuestos) y de movilidad del coche eléctrico en las ciudades (sobre todo el aparcamiento gratuito en algunas ciudades).

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