Cómo conducir un coche eléctrico como un profesional

Muchas de las dudas a la hora de adquirir un vehículo eléctrico se centran en cómo afecta esta tecnología al modo de conducir y cuáles son sus diferencias respecto a un vehículo convencional. Conducir un coche eléctrico implica sobre todo ser más conscientes del funcionamiento del vehículo, no siendo la pericia únicamente el principal valor. No significa que tenga una mayor complicación, sino que nos “profesionalizamos” en nuestra tarea de conducir, controlando otros factores, incluso haciéndonos mejores conductores.

Silencio, suavidad e instantaneidad

La característica más destacable de los coches eléctricos es su escasa rumorosidad en orden de marcha. Los motores eléctricos son prácticamente inaudibles desde el interior del habitáculo, por lo que los coches eléctricos suelen ser casi totalmente silenciosos.

Sin embargo, la falta de ruido puede hacer que los peatones no escuchen llegar a los coches eléctricos en entornos urbanos donde los peatones no les escuchan llegar. Los fabricantes han solucionado este problema implementando sistemas de aviso como el Z.E. Voice del Renault ZOE, que emite señales sonoras para avisar a los peatones de la presencia del vehículo.

Junto a la falta de ruido, los vehículos eléctricos destacan por su suavidad en el manejo. El hecho de que los motores eléctricos dispongan de una entrega de potencia constante a lo largo de todo su rango de revoluciones, los hace especialmente suaves en su uso en el día a día, ya que no incomodan al conductor con tirones.

cambiosAdicionalmente, la mayoría de coches eléctricos no incorporan un cambio de marchas convencional utilizando transmisiones de una sola relación, lo que elimina los cambios de marcha aumentando así el confort y la comodidad en la conducción. Es el caso del Renault ZOE, que presenta una caja reductora de una sola velocidad eliminando totalmente los cambios de marcha.

Además de la ausencia de ruido y la superior comodidad, la principal diferencia en la conducción de un vehículo eléctrico respecto a uno de combustión es la instantaneidad de su respuesta. Añadir que el funcionamiento del pedal del acelerador en aceleración es muy similar al de un vehículo de combustión interna, por lo que la curva de aprendizaje será nula.

Como hemos comentado anteriormente, un motor eléctrico entrega el par máximo desde el inicio y presenta una aceleración totalmente lineal. Por ejemplo, en el caso del Renault ZOE la banda de entrega de potencia máxima se extiende desde las 3.000 revoluciones hasta las 11.300, brindándonos una zona de funcionamiento óptima mucho más amplia que la del mejor de los motores de conducción existentes. Por tanto, el motor eléctrico es mucho más eficiente que el motor térmico.

Esto nos permite movernos con mucha más soltura, especialmente entre el tráfico de las grandes ciudades. En carretera, la entrega de potencia instantánea nos ayudará a afrontar adelantamientos con mayor seguridad, gracias también al tremendo par motor que suelen ofrecer las mecánicas eléctricas.

El correcto uso de los sistemas de recuperación de energía marca la diferencia

RENAULT ZOE (B10) - PHASE 1

Si en algo se diferencia claramente la conducción de un vehículo de combustión interna de un coche eléctrico es en la forma en la que debemos actuar para reducir la velocidad, conduciendo con suavidad y anticipándonos a las condiciones del tráfico.

Esto se debe principalmente a que todos los vehículos eléctricos que se encuentran actualmente en el mercado incorporan sistemas de recuperación de energía que permiten recargar las baterías en las fases de deceleración. En el Renault ZOE, el sistema de frenada regenerativa se engloba dentro del sistema Range Optimizer. En este caso, el sistema de frenada regenerativa no solo funciona cuando se suelta el acelerador, sino que también se activa cuando pisamos ligeramente el pedal del freno.

Simplificando mucho, estos sistemas invierten el funcionamiento de los motores eléctricos convirtiéndolos en generadores cuando se reduce la velocidad del vehículo. La energía recuperada vuelve a las baterías, aumentando así la autonomía y la eficiencia energética.

El freno motor de un coche eléctrico suele ser similar al de un vehículo de combustión de gran cilindrada, lo que hace que muchas veces podamos prescindir totalmente del uso del freno, usando tan solo el freno motor para perder velocidad.

Si somos capaces de conducir con suavidad, anticipándonos a los movimientos del tráfico y reduciendo nuestra velocidad de forma progresiva siempre que sea posible, haremos trabajar al máximo el sistema de recuperación de energía de nuestro vehículo, obteniendo una autonomía extra que siempre es bienvenida.

Aprender a usar la climatización de forma inteligente es obligatorio

La climatización de un coche eléctrico es uno de los sistemas que más drena la batería, por lo que es totalmente imprescindible aprender a hacer un uso inteligente de ella. Forma parte de las habilidades de conducción puesto que repercute en la autonomía del vehículo.

En muchas ocasiones utilizamos el sistema de climatización del vehículo en exceso, algo que puede ser corregido con algo de fuerza de voluntad. Por ejemplo, si la temperatura exterior no es extremadamente alta y queremos reducir la temperatura interior del coche, siempre podemos hacer uso de las ventanillas si circulamos a baja o media velocidad.

Muchos coches eléctricos también disponen de sistemas de control remoto que nos permiten activar el sistema de climatización mientras las baterías se están cargando. Esto hará que desde el mismo momento que nos subamos en el coche la temperatura del habitáculo sea la adecuada, ahorrando así energía de las baterías. El Renault ZOE incorpora el sistema R-Link, que mediante la aplicación móvil My ZE Online permite controlar la temperatura del vehículo de forma remota. Estos sistemas de climatización previa son usados por muchos vehículos eléctricos como el Renault ZOE, el cual usa directamente la energía procedente del cargador para activarlo.

Una vez en marcha, la mejor forma de reducir el impacto de la climatización sobre la autonomía de un vehículo eléctrico es seleccionar una temperatura adecuada dependiendo de la época del año. En los meses de invierno, una temperatura de 16ºC es más que suficiente para conducir con seguridad, mientras que en los meses más calurosos un habitáculo a 26ºC es suficientemente agradable.

Adicionalmente, la mayoría de los eléctricos incorporan un modo ECO que permite reducir el consumo de energía a cambio de reducir ligeramente la efectividad del sistema en cuanto a climatización o potencia, por ejemplo.

Aprovecha el bajo centro de gravedad

La mayoría de vehículos eléctricos equipan baterías colocadas bajo el suelo del habitáculo, dotándolos de un centro de gravedad extraordinariamente bajo. Esto permite un comportamiento dinámico muy neutro, ayudando a reducir las inercias al tomar curvas a gran velocidad y favoreciendo el comportamiento en frenada. De esta forma se obtiene un comportamiento más predecible ante situaciones de riesgo y una conducción más agradable e intuitiva en el día a día.

Junto con la entrega instantánea de potencia, el bajo centro de gravedad convierte a los vehículos eléctricos en máquinas perfectas para pasar un buen rato en tu carretera de montaña favorita.

Planifica tu viaje

La autonomía de los vehículos eléctricos actuales es limitada si queremos realizar viajes largos. Esto hace que planificar nuestros viajes con antelación sea mucho más importante que en el caso de los vehículos de combustión interna.

Aspectos como elegir la ruta con la orografía más favorable, consultar los puntos de recarga que tenemos disponibles a lo largo de nuestra ruta, etc, son vitales si queremos realizar viajes de larga distancia en un vehículo eléctrico.

Muchos coches eléctricos disponen de sistemas de navegación que tienen en cuenta todos estos parámetros, sugiriéndonos las mejores rutas, paradas necesarias para cargar las baterías, tiempo estimado total, etc.

En el caso del Renault ZOE, este sistema se denomina R-Link, que engloba todos los sistemas y multimedia del vehículo además del sistema de navegación. Gracias a R-Link podremos obtener todo tipo de información referente al estado del vehículo y sincronizarla con nuestro smartphone para tenerla disponible siempre que la necesitemos.

 

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