El coche eléctrico te puede hacer mejor conductor

Una conducción más calmada contribuirá a que sufras menos estrés al volante

Conducir un coche eléctrico no es como conducir un coche de combustión. Eso es algo que tendrás claro si ya has probado uno, o que te darás cuenta de ello cuando lo hagas. Conducir un coche eléctrico es una experiencia diferente que además puede hacerte mejor conductor. Si quieres conocer las claves sobre cómo conducir un coche eléctrico para sacarle todo el partido, te las contamos en “Cómo conducir un coche eléctrico como un profesional“.

El confort del silencio

Ir al trabajo en coche eléctrico puede hacerte el viaje mucho más llevadero. El placer de conducción, sumado a la ausencia de ruido puede hacer que afrontes el día con una energía diferente. Y es que hacer la rutina del desplazamiento diario sin ruido ni vibraciones mejora de forma considerable la calidad del viaje.

El hecho de realizar un desplazamiento más tranquilo, también disminuye la posibilidad de que experimentes furia al volante o road rage. A nadie le gusta los atascos, pero con un coche eléctrico se afrontan de otra manera. Es todo más tranquilo y sosegado: no hay que jugar con la palanca de cambios, ni acelerar, embragar ni frenar continuamente. Basta con usar con delicadeza el pedal del acelerador.

La conciencia de autonomía

Aunque limitada, la autonomía de los coches eléctricos es más que suficiente para el día a día. Sin embargo, conducir un coche eléctrico te hará valorar de otra manera cada kilómetro del marcador, de tal forma que tendrás otra percepción acerca de la energía que consume tu coche. Con los coches de combustión, en cambio, no nos damos cuenta de la enorme cantidad de energía que desperdiciamos durante la conducción.

El hecho de no tener energía “de sobra” en todo momento te hace afrontar la conducción de otra forma, anticipándote a las frenadas y conduciendo con suavidad y eficiencia. En definitiva, realizarás una conducción más calmada que también contribuirá a que sufras menos estrés al volante y por consiguiente reducirá los momentos en los que te pongas de mal humor.

Renault ZOE cargador

El par instantáneo te convertirá en el más ágil de la ciudad

No todo en esta vida es conducir suave y de forma calmada. Hay situaciones en las que un buen pisotón al acelerador es necesario, ya sea por alguna situación de conducción o incluso por seguridad. Una rotonda con mucho tráfico es un claro ejemplo de lo que hablo. En estas ocasiones, los coches eléctricos vienen como anillo al dedo. Como sabéis, una de las principales ventajas de los motores eléctricos es su capacidad para entregar todo el par motor desde cero revoluciones. Es decir, que el coche acelera al máximo desde el primer momento que pisamos el acelerador.

Esto nos permite no ser un conductor perezoso, contribuyendo a agilizar el tráfico y a que este fluya mejor. Algo que puede hacer que tampoco provoquemos furia al volante en el resto de conductores.

Sentimiento de comunidad

A pesar de que se trata de un número en constante crecimiento, todavía no hay demasiados conductores de coches eléctricos en nuestras carreteras. Eso hace que haya una especie de sentimiento de pertenencia a un grupo de pioneros que ha apostado por la movilidad eléctrica.

La movilidad eléctrica ha generador un sentimiento de comunidad y solidaridad entre sus conductores. Ya nos lo contaba Fernando Pina, usuario habitual de un Renault ZOE: “En el mundo del coche eléctrico todos nos ayudamos, incluso te dejan cargar gratis en el punto de carga propio” nos cuenta. Además, cada vez son más los curiosos que se acercan preguntando por el coche, lo que demuestra el incipiente interés por esta tecnología.

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