Cómo influyen los neumáticos en la autonomía de un coche eléctrico

Gracias a unos neumáticos eficientes pensados para el Renault ZOE, se dispone de 24 km más de autonomía

Cualquier vehículo necesita energía para moverse. A lo largo de la historia, la energía dominante en el mundo de la automoción ha sido la de origen fósil, con la gasolina y el diésel como principales referentes. Sin embargo, esa tendencia está empezando a cambiar con la llegada de los coches eléctricos. Unos coches que utilizan única y exclusivamente energía eléctrica para su propulsión.

Al igual que cualquier otro vehículo, el coche eléctrico debe hacer frente a una serie de “obstáculos” que hacen que la energía que utiliza no se transforme única y exclusivamente en movimiento, sino que se vaya perdiendo por el camino. Esto es un problema más grave en un coche eléctrico que en uno de combustión, ya que la cantidad de energía almacenada en una batería es muy inferior a la disponible en un depósito de gasolina. Por supuesto, el hecho de superar esos “obstáculos” afecta a la autonomía de los coches eléctricos.

Las ineficiencias que nos hacen perder energía son muchas y propias de cualquier maquinaria en constante funcionamiento. Por un lado, está la propia descarga de la batería, que no tiene una eficiencia del 100%. Por el otro, están las pérdidas que ocurren en el motor eléctrico y la electrónica de potencia, además de las fricciones internas que ocurren en la transmisión. Tampoco se nos puede olvidar la resistencia aerodinámica, que aumenta de forma importante según aumenta la velocidad de circulación. Por último, está la resistencia a la rodadura, que viene a ser el rozamiento entre los neumáticos y el asfalto. Hay que recordar que el único contacto entre el coche y la carretera ocurre a través de los neumáticos y, en ese contacto, una buena cantidad de energía se pierde en forma de calor.

El origen de esta pérdida de energía en forma de calor es un fenómeno denominado histéresis. En cada giro, la rueda se aplasta contra el asfalto, deformándose y calentándose. Este fenómeno es el responsable del 90% de la resistencia de rodadura de los neumáticos por lo que si se consigue disminuir esta resistencia, el vehículo necesitará menos energía para moverse y consumirá menos.

michelin_product_energyev_photo_photo3_800x460_un

Cómo influyen los neumáticos

Los neumáticos son una figura muy relevante cuando hablamos de la autonomía de un coche eléctrico. Es algo que con los modelos de combustión no se ha tenido en cuenta, pero que ha tomado una gran importancia en el caso de los coches eléctricos.

Como hemos comentado, las ruedas son el único contacto entre el asfalto y la carretera. Por eso, la elección de unos neumáticos adecuados se antoja fundamental en el caso de cualquier coche, pero más aún en el caso de un eléctrico. Un neumático más ancho puede ser más bonito estéticamente, pero no es la mejor opción si hablamos de eficiencia. Cada kilómetro de autonomía que se le pueda arañar al marcador es bienvenido.

En Renault, eso lo saben bien y por eso con el Renault ZOE han optado por unos neumáticos de baja resistencia a la rodadura especialmente diseñados para coches eléctricos: los Michelin Energy E-V. Se trata de un neumático diseñado conjuntamente entre Michelin y Renault con el objetivo de maximizar la eficiencia del ZOE.

Cómo son los neumáticos del Renault ZOE

Los objetivos de Renault y Michelin en el desarrollo de este neumático han sido claros: mejorar la autonomía y reducir el ruido. Todo ello debe conseguirse sin sacrificar aspectos tan importantes como la seguridad y la durabilidad.

En cuanto a sonoridad, uno de los ruidos que más se oye desde el habitáculo de un coche eléctrico es el del contacto de la rueda con el asfalto. Por eso, con el objetivo de aumentar el confort y maximizar uno de los grandes beneficios de la movilidad eléctrica, los Michelin Energy E-V tienen un perfil especial, materiales más avanzados y un diseño de la banda de rodadura que permite minimizar las vibraciones y los ruidos que produce el neumático.

nuevo-zoe-autonomia

La mejora de autonomía es otro de los grandes objetivos de este neumático. Esta mejora se debe principalmente a tres aspectos: el nuevo diseño de la banda de rodadura que hemos comentado, una composición química que incluye un porcentaje de sílice y la utilización de una carcasa más ligera. La carcasa de un neumático es una estructura flexible formada por hilos embutidos en goma, sobre la cual se colocan las lonas y capas de goma que conforman el neumático. La utilización de una carcasa más ligera es posible gracias a que el Renault ZOE tiene una velocidad máxima limitada a 135 km/h, por lo que es suficiente con un neumático con código de velocidad Q (máximo 160 km/h). A su vez, esto repercute en la posibilidad de poder hacer un neumático más eficiente.

Este diseño de carcasa ligera y la optimización de la banda de rodadura permiten un aumento de autonomía de hasta un 6% respecto a un neumático convencional; o lo que es lo mismo, disponer de 24 kilómetros más de autonomía en el nuevo Renault ZOE 40 por el mero hecho de utilizar unos neumáticos más eficientes.

Comentarios