Málaga se convierte en la capital más verde durante el Green Cities 2017

Gracias a eventos como el Green Cities 2017, se está concienciando a muchos ayuntamientos para que sus líderes tomen cartas en el asunto de la movilidad sostenible.

Una vez más, España se ha convertido en el punto de encuentro de los profesionales interesados en las smart cities, como ya ocurrió en Mallorca con el Smart Island World Congress y en Barcelona con la Smart City Expo World Congress. No es de extrañar que el siguiente encuentro haya tocado en Málaga con el Green Cities, el 8º Foro de inteligencia y Sostenibilidad Urbana celebrado el 7 y 8 de junio.

Las green cities son una vertiente de las smart cities que demandan más espacios verdes en sus ciudades y un uso más eficiente de los recursos en busca de la sostenibilidad. Una meta que Málaga persigue fomentando el vehículo eléctrico mientras evita la emisión de 330 toneladas de CO2. Así ha sido el encuentro.

¿Qué temas se tocaron en Green Cities 2017?

Impulsado por la Red Española de Ciudades Inteligentes, el evento tocó temas como el gobierno y participación ciudadana, la movilidad dentro y fuera de las ciudades, el medio ambiente (cómo preservarlo y cómo restaurarlo), la generación de energía a la hora de alimentar las urbes, factores sobre edificación de bajo impacto y la economía.

Aunque los más de 64 expositores y 182 ponentes trataron temas más abiertos. Domótica, certificación, gestión de residuos o movilidad eléctrica fueron algunos de los más visitados, junto a aquellos centrados en impulsar la conducción automatizada y la seguridad activa en la automoción.

El foro sobre green cities ha coincidido en la ciudad con el Hi!Drone, el Salón de Tecnologías Dron, y con el Málaga Innovation Festival, el evento internacional de business angels que ha situado Málaga como la 4ª ciudad de España en la que invertir.

Probablemente gracias a estos tres eventos paralelos, el Green Cities ha cerrado con 3.400 participantes y 2.500 reuniones de trabajo que ayudarán a conseguir el flujo de capital necesario para transformar las ciudades en smart cities. También debido a los múltiples temas a tratar, estas reuniones de trabajo han sido más horizontales de lo que se tenía en mente en un inicio.

La gestión de las smart cities hacia ciudades más verdes no consiste solo en invertir en árboles. Su diseño está basado en un complejo equilibrio entre el medio ambiente, la tecnología, el tejido empresarial y una ciudadanía responsable.

El caso de Vila-real como smart city

Durante el encuentro ha sido notable la presentación de Vila-real (provincia de Castelló) como ciudad candidata a las ciudades inteligentes. El municipio cuenta con poco más de 50.000 habitantes, una masa crítica más que suficiente para conformar una smart city, y pretende convertirse en la Ciudad de la Ciencia y la Innovación a lo largo de los próximos años.

El alcalde, José Benlloch, comentó las iniciativas que llevan tomándose desde hace más de cinco años para conseguir esta meta. Destacando el rol que la propia ciudadanía tiene en la consolidación de una smart city. Así como la importancia del tejido empresarial y el tejido formado por ciudades hermanadas como Diamante Caribe y Santanderes.

Al igual que otras smart cities como Santander, Vila-real quiere llevar la última tecnología al ayuntamiento y a la interacción de este con el ciudadano. La ciudad ya tiene aplicación del ayuntamiento, una sala de prensa digitalizada, un modesto aunque funcional buzón web para el ciudadano, y una sede electrónica para resolver trámites, entre otros servicios.

El futuro de las green cities

Tal y como se ha mencionado a lo largo del evento, cualquier ciudad inteligente ha de convertirse en última instancia en una green city. Aunque esto no significa que acabe cubierta del color verde, sino de aquel color de la vegetación de la zona. Solo haciendo las ciudades inclusivas a la naturaleza que las rodea se puede alcanzar el ideal original de las smart cities.

Esta amalgama pasa necesariamente por factores tan usados (pero tan importantes) como la sostenibilidad, la conciencia medioambiental y la eficiencia en el uso de las energías. Con especial hincapié dentro de esta última categoría en la climatización y la movilidad.

La climatización de los edificios y el uso de vehículos de combustión son dos de las causas más importantes de contaminación actuales. De ahí la importancia de hacer más eficientes las construcciones, o de concienciar a los ciudadanos de la importancia de dar una oportunidad a la movilidad eléctrica.

Gracias a eventos como el Green City 2017 de Málaga se está concienciando a muchos ayuntamientos para que sus líderes (muy importantes en la gestión del cambio, según José Benlloch) tomen cartas en el asunto de la movilidad sostenible. Algo con lo que Málaga, gracias al proyecto Zem2All, ya cuenta con una base de experiencia considerable.

Estos eventos también ayudan a dirigir a los profesionales hacia sectores verdes, la economía circular y la evasión de externalidades en sus negocios. Algo que el mundo, y por supuesto las smart cities, necesitan.

Imágenes | iStock/SeanPavonePhoto, iStock/Ryhor Bruyeu, iStock/diezfotos

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