Me gusta más mi trabajo desde que voy en coche eléctrico

A la hora de elegir un puesto de trabajo son muchos los factores que debemos de tener en cuenta. Si bien es verdad que los que más importancia suelen tener son el salario y el horario, lo cierto es que el transporte hasta el trabajo es un factor muy importante a considerar. Nadie está dispuesto a pasar una odisea cada mañana para llegar a su lugar de trabajo.

A excepción de algunos afortunados, todos nos tenemos que desplazar hasta el trabajo. Algunos lo hacen andando, otros en transporte público, también en bici… pero la mayoría de la población lo hacemos en coche particular. Sin ir más lejos, en una ciudad mediana como Toledo el 64% de los habitantes coge el coche a diario para ir a trabajar.

El desplazamiento hasta el trabajo es clave en la forma en la que afrontamos nuestra jornada laboral. Y no solo hablo de la distancia que recorremos, sino también del tiempo que tardamos o la comodidad del viaje. Estamos hablando de algo que vamos a hacer todos los días durante mucho tiempo, por lo que debemos darle la importancia que se merece.

Un vehículo eléctrico puede “positivizar” la rutina de ir al trabajo

Desde que tengo un vehículo eléctrico, el trayecto hasta el trabajo puedo decir que me hace más llevadera la rutina del desplazamiento diario. La diferencias respecto a mi antiguo coche de combustión son muy evidentes, incluso me ayudan a tener una actitud diferente.

La primera de todas, está en el placer de conducción. Ya se me ha olvidado lo que eran los ruidos y las vibraciones, y no los echo para nada de menos. Ahora disfruto de mi emisora favorita, sin tener ruidos molestos de fondo. Incluso en ocasiones me permito el lujo de circular en pleno silencio. Algo que no tendría ningún sentido hacer antes, pero que valoro mucho ahora.

Atascos y centros de las ciudades

Y qué decir de los atascos. Anteriormente, había muchas ocasiones en las que me alteraba o me ponía nervioso. Algo que ahora no me ocurre tan frecuentemente. No os voy a engañar, los atascos me siguen sin gustar un pelo, pero desde que tengo un coche eléctrico los afronto de otra manera. Antiguamente en estas situaciones tenía que estar continuamente jugando con el embrague, acelerando, frenando y conduciendo a tirones. Algo que por un lado resulta realmente incómodo y por el otro maltrata la mecánica del coche. Por no hablar del aumento del consumo de combustible y del gasto económico.

Todo lo contrario me pasa con el vehículo eléctrico. Un coche que se desenvuelve como pez en el agua en estas ocasiones. Si me pilla bien, puedo utilizar el carril VAO para evitar el atasco en la medida de lo posible. Cuando no tengo esa suerte, tampoco me preocupo demasiado. La conducción en los atascos con un coche eléctrico es mucho más sencilla y cómoda, no hay necesidad de estar continuamente con el embrague y la caja de cambios. Además, al circular a velocidades más lentas, la autonomía del vehículo aumenta, algo que me permite ganar unos kilómetros a la vez que ahorro unos euros. Justo lo contrario que con mi antiguo coche de combustión.

Por si fuera poco, desde que tengo un coche eléctrico me puedo permitir bajar al centro después del trabajo. Si tengo que hacer algún recado o he quedado con algún amigo, no tengo ningún problema de moverme en coche por la ciudad. ¿Dónde está el truco? En mi ciudad, los coches eléctricos no tienen que pasar por el parquímetro, pudiendo entrar incluso a las zonas de prioridad para residentes. Así de fácil y así de barato.

La satisfacción de respetar al medio ambiente

No puedo terminar sin antes contaros la satisfacción personal que me produce moverme en un coche eléctrico, al pensar que estoy contribuyendo a aliviar un aire cada vez más sucio y que respiramos todos cada día y, aunque sea con un pequeño granito de arena, contribuir a evitar el cambio climático. Tampoco nos podemos olvidar de que cada vez son más ciudades las que restringen el tráfico en episodios de alta contaminación. Unas restricciones de las que, por supuesto, los coches eléctricos están exentos.

Puede parecer raro pero lo cierto es que me gusta más ir a trabajar desde que voy en coche eléctrico. Pero todo lo que yo te cuente no son más que palabras en una pantalla. Si quieres experimentarlo, no esperes, deberías probar uno.

 

Imagenes iStock Starflamedia

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