Palanca de cambios coche eléctrico

En un vehículo eléctrico, el funcionamiento de la palanca de cambios se simplifica al máximo

La palanca del cambio sirve para seleccionar la marcha o relación de cambio con la que queremos circular. En los vehículos automáticos o eléctricos puede denominarse también selector del cambio porque no hay una conexión directa entre lo que es la palanca física y el cambio, ya que dicha conexión es eléctrica.

En el caso de los coches eléctricos no hay cambio propiamente dicho y ni siquiera embrague ya que el movimiento generado al motor se transmite directamente a las ruedas motrices. Sin embargo, para hacer más sencillo su uso, la mayor parte de los coches eléctricos equipan un selector del cambio similar al de los vehículos automáticos por convertidor de par.

La posición “P” es la posición de bloqueo y se selecciona cuando el coche esté aparcado. La posición “N” es el punto neutro y una vez seleccionado, no hay conexión entre el motor y las ruedas, por lo que en caso de que no estuviera aplicado el freno de mano, el vehículo podría moverse.

Por último están las posiciones “D” y “R”. La primera es la que se usa en conducción normal. Se selecciona y se regula la velocidad con el pedal del acelerador. La posición “R” es la que nos permite retroceder. En un coche eléctrico, al no tener cambio, lo que se activa es un inversor de corriente que hace que el giro resultante del motor tenga sentido contrario, por lo que el movimiento de las ruedas es inverso al que se produciría en la posición “D”.

Este sistema de conexión eléctrica permite que el selector del cambio tenga un manejo siempre suave y que no se transmitan al mismo las vibraciones propias de la circulación.

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