El plan MOVEA dispara las ventas del coche eléctrico

El Plan MOVEA hace que las ventas de vehículos eléctricos se disparen un 183%

Hace unos días se hicieron públicos los datos del Plan MOVEA de 2017. Este plan, de Ayudas a la Adquisición de Vehículos de Energías Alternativas, lleva años ayudando a las ventas de vehículos híbridos y eléctricos, cuya penetración en el mercado es difícil al asumir las externalidades negativas.

El Plan arrancó en agosto de 2017, y en las dos primeras semanas se vendieron 133 vehículos 100% eléctricos. Es decir, un 182,9% más que el periodo anterior de 2016, que cerró con 47 vehículos matriculados. Destaca que los fondos se agotaron en 24 horas tras la apertura.

Se espera que las ventas del vehículo eléctrico sigan creciendo a este ritmo

Cada vez que realizamos una comparación en las ventas de los vehículos eléctricos nos encontramos con grandes subidas porcentuales. Por ejemplo, los 1.535 coches eléctricos vendidos hasta la segunda quincena de agosto de 2016 fueron superados este año con 2.091 matriculaciones. Un 36,2% más interanual.

El que los números sigan manteniéndose bajos frente a las matriculaciones de los vehículos de combustión es normal en para un tipo de movilidad que todavía está penetrando en el mercado. En el clásico esquema del ciclo de vida del producto, el vehículo eléctrico se encontraría entre las fases I (introducción) y II (crecimiento).

ciclo de vida del producto

El vehículo térmico, por el contrario, se encuentra entre las fases III (madurez) y IV (declive), si observamos cómo las ventas globales frenan en números relativos. Gracias a planes como el MOVEA, se fomenta la penetración en el mercado de los vehículos eléctricos en detrimento de los térmicos.

Las ventajas de las ayudas económicas a los vehículos eléctricos

Hemos hablado en alguna ocasión de los mitos asociados a los vehículos eléctricos, como una supuesta falta de autonomía, dudas con respecto a la recarga de la batería o lo que cuesta realmente recargar el vehículo, así como el ahorro que supone a largo plazo. Sin embargo, uno de los motivos por los que las personas no invierten en un vehículo eléctrico es el coste inicial del vehículo en comparación con un térmico.

Como toda tecnología emergente, el vehículo eléctrico todavía necesitará unos cinco años para alcanzar una cuota de mercado significativa que haga que la economía de escala equipare sus precios de compra a los vehículos térmicos.

Una vez eso ocurra, el número de vehículos eléctricos matriculados igualará en muy pocos años a los de combustión y, en cuestión de un par de años más, el grueso de las compras serán eléctricas. Un fenómeno similar ocurrió en 2006-2007 con los smartphones, que pasaron de no existir a desplazar por completo a modelos obsoletos.

Por eso son tan importantes las ayudas económicas en la compra de los vehículos 100% eléctricos, así como otras ventajas económicas como no pagar en aparcamientos SER, una reducción considerable en el impuesto de circulación, e incluso no tener que abonar gastos de matriculación. Iniciativas como el Plan MOVEA, dotado este año de una partida presupuestaria de 16,66 millones de euros, hacen más atractiva la inversión.

El vehículo eléctrico compite en un régimen muy complicado de mercado. Por un lado, la reutilización y reciclaje de su batería está incluido en el precio de alquiler o compra, motivo por el que el precio de adquisición del vehículo aumenta.

Por otro, las consecuencias negativas para la salud y medioambiente de los vehículos térmicos no aparecen en ningún momento reflejados en su precio. Por ejemplo, los gastos médicos asociados a problemas respiratorios o los desperfectos causados por una climatología adversa fruto del calentamiento global quedan fuera del precio del vehículo.

En esta competencia tan parcial, planes como el MOVEA se hacen necesarios, como han demostrado las matriculaciones extra de agosto de 2017. Una gran parte de la ciudadanía prefiere los vehículos eléctricos, pero mientras encuentren una diferencia económica en el precio de adquisición (aunque se ahorre a lo largo de la vida útil del vehículo) supondrá una barrera de acceso importante.

El Plan MOVEA es necesario, pero insuficiente

Precisamente por este motivo el Plan MOVEA ha sido criticado en muchos círculos. No porque no haga falta, sino porque se queda bastante corto. Tan corto que, cuando se activó el 3 de agosto de 2017, los 14,26 millones de euros de ayuda asociados a la movilidad eléctrica se agotaron en menos de 24 horas.

La demanda de vehículos eléctricos es enorme, y muchos compradores intentan acceder a ellos. Pero estas partidas son claramente insuficientes. En países como Francia, el presupuesto de 2016 fue de 207,9 millones de euros, y en 2017 ha subido a 347 millones de euros.

Tres ZOE

Las cifras en alemania son aún más llamativas, ya que existe un fondo con un techo de 1.200 millones de euros hasta que se vendan un total de 400.000 vehículos eléctricos. En comparativa, 14,26 millones es muy poco.

Dado que el Plan MOVEA tiene como objetivos principales la «reducción de la dependencia de los productos petrolíferos, así como por la reducción de emisiones de CO2 y de otras emisiones contaminantes y de efecto invernadero», se espera que para años consecutivos los presupuestos se multipliquen por 10 o 100 para que tengan un impacto real en las ventas. La sociedad lo necesita.

 

Que hagan falta más fondos no quiere decir que el Plan MOVEA no suponga año tras año un éxito. El aumento interanual 2016-2017 de ventas del 182,9% en el mismo periodo, y las ayudas se agotaron el primer día. Planes similares son necesarios si queremos un futuro con movilidad limpia.

 

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