Poner un punto de recarga en un garaje comunitario es más fácil de lo que crees

En un principio se puede pensar que el resto de vecinos pueden poner problemas, pero lo cierto es que la ley nos ampara.

¿Pero eso dónde lo cargas? Esa es una de las preguntas más frecuentes que me hacen cuando hablo sobre coches eléctricos con gente todavía desconoce la tecnología. Acto seguido yo les explico que, hoy en día, quien tiene un coche eléctrico lo más normal es que disponga de un punto de recarga vinculado, es decir, un lugar donde cargarlo habitualmente. Lo más común es que ese punto esté en su casa, ya sea en un garaje comunitario o en una vivienda unifamiliar, aunque cada vez es más común encontrarse con gente que realiza la recarga en el trabajo.

En cuanto oyen la palabra garaje comunitario, normalmente algo no les queda claro: ¿en el garaje comunitario?, ¿y les robo la luz a los vecinos? Además, seguro que montar una instalación de esas es carísimo. Nada más lejos de la realidad.

Poder cargar nuestro coche eléctrico en un garaje comunitario puede parecer complicado, pero lo cierto es que tiene muchas menos complicaciones de las que en un principio podría parecer. Además, el coste de la inversión es perfectamente asumible y en muchas ocasiones subvencionado durante la propia compra del vehículo. Te contamos todo lo que tienes que saber para instalar un punto de recarga para coches eléctricos en tu garaje comunitario.

Instalando un punto de recarga en tu garaje comunitario

Para cargar un coche eléctrico no son necesarias grandes instalaciones ni una tecnología muy puntera. La realidad es, que gracias al cargador ocasional, con un simple enchufe convencional es más que suficiente. También es necesario reconocer que con el cargador ocasional las recargas se alargan más de la cuenta, llegando a superar las 20 horas para una recarga completa de la batería del Renault ZOE 40. Es por eso que lo recomendable es instalar un Wallbox que permita recargar la batería en un tiempo más prudencial.

El problema viene cuando la mayoría de los garajes comunitarios en España tiene los enchufes con cuentagotas, y los que hay son propiedad de la comunidad. Aunque pueda sonar muy bien, tus vecinos no te van a dejar cargar tu coche eléctrico todos los días con el enchufe de la comunidad, y además tampoco es que sea muy ético.

Es por eso que surge la necesidad de tener una toma de corriente de tu propiedad en el garaje comunitario. De esta forma la energía consumida por el coche eléctrico podrá ser facturada a tu nombre.

Con informar a la comunidad es suficiente

Instalar un punto de recarga en tu garaje comunitario es más fácil de lo que parece. En un principio se puede pensar que el resto de vecinos pueden poner problemas, pero lo cierto es que la ley nos ampara. Gracias a una modificación de la Ley de Propiedad Horizontal en el año 2009, actualmente simplemente hay que informar por escrito al presidente de la comunidad o administrador de la finca de que se va a realizar la instalación. Eso sí, por si acaso es conveniente guardar una copia del documento con fecha y sello o firma.

Es necesario recordar también que el punto de recarga debe estar instalado acorde a la instrucción técnica complementaria del Reglamento electrotécnico de baja tensión ITC-BT-52, encargada de regular la infraestructura de recarga para coches eléctricos.

Diferentes configuraciones pero una misma solución: recargar tu coche eléctrico en tu garaje comunitario

Muchas veces la plaza de garaje se encuentra en el mismo edificio en el que vivimos, o al menos en los sótanos del mismo. En ese caso, lo más lógico es hacer una derivación desde el contador de nuestra casa hasta nuestra plaza de garaje, siempre que las condiciones del lugar lo permitan (que la distancia del contador hasta la plaza de garaje no dispare el precio, por ejemplo). De esta forma, se puede unificar el consumo del hogar y del coche eléctrico en un mismo contrato, ahorrando la necesidad de pagar dos términos de potencia (que no es precisamente barato).

Además, generalmente los contadores suelen estar situados de forma centralizada en la planta cero de los edificios, de tal forma que tirar cable hasta una plaza de garaje situada en el piso -1 o -2 no suele ser muy problemático.

Sin embargo, se puede dar el caso en el que hacer una derivación desde el contador de la vivienda no sea posible, ya sea porque hay que tirar demasiados metros de cable o porque simplemente no tenemos la plaza de garaje en el mismo edificio donde vivimos. Tranquilos, en ese caso también hay soluciones disponibles.

La primera de ellas es contratar una nueva línea eléctrica exclusiva para la recarga del vehículo eléctrico. Esta opción es más cara, ya que como hemos dicho antes será necesario pagar un nuevo término de potencia, o lo que es lo mismo, dos facturas de la luz.

La segunda es menos conocida, pero muy interesante. Consiste en poner otro contador a partir del contador general del garaje comunitario, de tal forma pueda repercutirte el gasto eléctrico de la energía consumida para la recarga de tu coche eléctrico de forma mensual. El gran problema de esta opción es que necesita ser aprobada por la comunidad y siempre te puedes encontrar algún vecino que no esté por la labor.

Como principal conclusión se puede decir que siempre hay una solución disponible para poder recargar tu coche eléctrico en un garaje comunitario. Además, cada vez hay un mayor número de empresas especializadas en este sector, ofreciendo mejores soluciones y más competitivas a una sociedad que cada vez demanda más coches eléctricos.

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