Renault se apunta a la recarga ultrarrápida

El despliegue de infraestructuras de carga rápida está pasando a un siguiente nivel, más allá de los puntos de carga de 50 kW

Abandonar la ciudad y aventurarse a realizar un largo recorrido por carretera con un coche eléctrico está cada vez más cerca. Un ejemplo de ello es Ultra-E, un proyecto europeo que tiene por objetivo crear una red de puntos de recarga ultrarrápida a 400 kW, que permite recuperar 300 kilómetros de autonomía en apenas 20 minutos. En la misma línea, un proyecto similar está despuntando en España a través de Energer.

Desmontando la barrera psicológica de la autonomía

Según Arturo Pérez de Lucía, director general de la patronal de coches eléctricos (AEDIVE), hoy en día, la movilidad eléctrica se enfrenta a dos importantes hándicaps: la autonomía y la carga. Aunque, según él, esta primera “es más una barrera psicológica, ya que por lo general, más del 80% de la población que conduce no hace más de 80 kilómetros diarios, lo que perfectamente se cubre con cualquier vehículo eléctrico del mercado”. Además, esa barrera de la autonomía en el vehículo eléctrico, tiene sus días contados, pues “este año ya hay disponibles eléctricos con 300 y 400 kilómetros de autonomía y en 2017, llegarán modelos de hasta 600 kilómetros de autonomía”, asegura este director general.

Respecto a la carga, el desarrollo de infraestructuras de recarga rápida que se están llevando a cabo “derribarán estas barreras definitivamente”, afirma Pérez de Lucía. Precisamente, dentro de esas infraestructuras encontramos el proyecto denominado Ultra-E, que desplegará 25 nuevas estaciones de recarga ultrarrápida para vehículos eléctricos a lo largo de la red trans-europea de transporte (TNT-T), que conectará Holanda, Bélgica, Alemania y Austria. De esta manera, los tiempos de recarga por cada 300 kilómetros recorridos serán de 20 minutos, en lugar de la hora y media que se tarda en la actualidad con un cargador convencional.

 

Renault ZOE cargador

 

Ultra-E, un proyecto ambicioso

Renault, BMW y Volkswagen abanderan el citado proyecto, que cuenta con el apoyo económico de la Unión Europea, que aportará la mitad del capital inicial del mismo (unos 6,5 millones de euros) a través del programa “Connecting Europe Facility”.

Se trata de un sistema que funcionará mediante cables especialmente refrigerados del fabricante suizo HUBER+SUHNER, capaces de gestionar más de 400 kW y 400 Ah en turismos y, hasta 630 Ah en vehículos industriales, a través de conectores de carga CCS-Combo 2 que suministran corriente alterna. La idea de este proyecto es “desarrollar una infraestructura europea de recarga rápida con vistas al futuro”, según apunta Marcus Groll, director general de Allego, la empresa encargada de la construcción y el despliegue de estas estaciones ultrarrápidas.

Aunque geográficamente este proyecto no afecte a España, pone de manifiesto que el “despliegue de infraestructuras de carga rápida está pasando a un siguiente nivel, más allá de los puntos de carga de 50 kW, para dar un servicio más acorde a las capacidades de las baterías de los nuevos eléctricos que llegan al mercado”, según apunta el director general de AEDIVE.

 

El pago de la potencia, una cuestión a revisar

Lo cierto es que en España, las Administraciones, en especial la central, deben tomar conciencia de las “barreras y penalizaciones” que ellos mismos han establecido, manifiesta Pérez de Lucía. Tanto es así que el “término de potencia que se paga por disponer de un punto de carga de acceso público es el doble del que se paga en Francia y hasta cuatro veces del que se paga en Portugal. Así, por ejemplo, el coste fijo de un punto de carga de 50 kW asciende en torno a 4.000 €/año, al margen de los costes de mantenimiento, que suman una cantidad similar con independencia del uso que se haga de esas infraestructuras. Lo que hacen generalmente inviable la inversión por parte de los gestores de carga”, concluye el representante de la patronal del coche eléctrico.

 

Renault ZOE cargador

 

La recarga ultrarrápida: ¿solo para industriales?

La recarga ultrarrápida para coches eléctricos es cada vez más demandada, aparte de hacerse más necesaria. De hecho, las nuevas baterías que están llegando, como la que emplea el nuevo Renault ZOE Z.E. 40, van incrementando su autonomía de manera exponencial.

La mencionada red Ultra-E es todo un ejemplo de recarga ultrarrápida, que de momento sólo podrá ser utilizada por vehículos industriales (autobuses y camiones) a la espera que algunos de los fabricantes que forman parte del proyecto, puedan lanzar algún modelo con el fin de aprovecharse de tan novedoso avance. No obstante, antes de que se haga realidad esta red en 2018, llega a España un cargador ultrarrápido similar. El responsable de tan destacado avance en materia de recarga es Energer, una empresa española que presentará a mediados de diciembre un nuevo cargador compatible con la mayoría de los fabricantes de automóviles, entre ellos Renault, con una capacidad de carga de 100 kW.

El precio del citado cargador, dependerá de la economía a escala, según ha adelantado la compañía, por lo que a mayor demanda existente será más económico. A pesar de ello, la citada empresa española no ha fijado aún un precio determinado.

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