¿Renunciaré a mi comodidad si me compro un coche eléctrico?

Salir de tu zona de confort actual puede llevarte a una zona más silenciosa, más eficiente y más limpia. Y por supuesto, eléctrica.

Por lo general, el ser humano tiene miedo a los cambios, miedo a los desconocido. Somos unos seres a los que nos gusta estar dentro de nuestra zona confort, inmersos en la comodidad de nuestro día a día, sin que nada se salga de su normalidad habitual. También dicen que las mejores cosas de esta vida están fuera de la zona de confort. Por eso es tan importante salir de ella. Por eso y porque, si no lo hiciésemos, seguiríamos viviendo anclados en el pasado. Si hoy estamos donde estamos es porque millones de personas salieron de su zona de confort antes que nosotros en el pasado.

Con la movilidad eléctrica puede pasar algo parecido. Se trata de una tecnología que tiene muchas diferencias respecto a los coches de combustión, los cuales llevan más de 100 años dominando nuestras carreteras. El miedo al cambio o el desconocimiento puede ser uno de los factores que obstaculizan la compra final. Algo totalmente normal, cuando la tecnología de combustión cubre perfectamente nuestras necesidades.

¿Dónde se carga? ¿Cuánto tarda en cargarse? ¿Cuánto se va a encarecer la factura de la luz? ¿Pero eso ya es rentable? ¿Cuánta autonomía tiene? Son preguntas que se hace mucha gente cuando oye hablar de movilidad eléctrica. Unas preguntas que hemos ido resolviendo poco a poco en esta publicación.

 

¿Quieres comodidad? El coche eléctrico es tu coche

Mucha gente puede pensar que los propietarios de un coche eléctrico viven en tensión constante con su coche. Que si se les acaba la autonomía, que si hay que cargarlo…nada más lejos de la realidad. Lo cierto es que un coche eléctrico supera ampliamente en comodidades a uno de combustión, y no hablamos de comodidad como confort (que también está a la altura), hablamos de comodidad en el uso diario. Para empezar, en el mercado ya hay coches con 300 kilómetros reales de autonomía. Una autonomía más que suficiente para el 90% de la población.

La recarga tampoco es un problema. Recargar un coche eléctrico es algo realmente sencillo. Basta con conectar el cable de corriente cada noche cuando llegamos a casa, o si cargamos en el trabajo, cada mañana cuando llegamos al él. Un gesto realmente sencillo y que ya hacemos con nuestro teléfono móvil cada noche. Aun así, con 300 kilómetros de autonomía los más probables es que ni siquiera tengas que cargarlo todos los días.

Pero es que si analizamos más allá, la recarga más que un problema puede ser una ventaja ya que, teniendo un coche eléctrico, le puedes decir adiós a pasar por la gasolinera. Algo que difícilmente echarás de menos. ¿Conoces a alguien que pueda repostar su coche en casa y que pueda tener “el depósito lleno” cada mañana si le apetece? Los propietarios de un coche eléctrico pueden.

Placer de conducción y mínimo mantenimiento

El coche eléctrico también tiene otros aspectos donde supera ampliamente en comodidad a los de combustión. Cuando hablamos por ejemplo, de comodidad en la conducción es imposible competir con un coche eléctrico. Un coche que no tienes marchas, donde la aceleración es completamente lineal, no hay ruidos ni vibraciones por parte del motor y no emite ningún tipo de gas contaminante ni maloliente. En el caso de los atascos por ejemplo, no hay necesidad de estar continuamente pisando y levantando el embrague y jugando con la palanca de cambios. La comodidad es absoluta y el silencio, tranquilizador.

Por último, está el mantenimiento. Más allá del aspecto económico -donde el coche eléctrico gana por goleada al tener muchas menos piezas de desgaste- también en lo que a tiempo se refiere. Con un coche eléctrico visitarás menos el taller. En estos coches no hay que cambiar el aceite, ni el embrague, ni la correa de distribución…porque no tienen. Visitar menos al taller también equivale a estar menos tiempo sin coche, claro.

Apostar por un coche eléctrico no es que no vaya a ser más incómodo para ti, sino que incluso puede hacerte la vida más fácil. En definitiva, salir de tu zona de confort actual puede llevarte a una zona más silenciosa, más eficiente y más limpia. Y por supuesto, eléctrica. Hay quien dice que le gusta más su trabajo donde que va en coche eléctrico.

Comentarios