Vivo en Madrid, ¿por qué se aplican los protocolos de contaminación?

La contaminación atmosférica es uno de los mayores problemas a los que la humanidad se enfrenta, algo de lo que ayuntamientos de todo el mundo han tomado nota como puntos sobre los que trabajar

A lo largo de diciembre de 2016 y comienzos de 2017 Madrid ha sido noticia mundial por la elevada polución de sus calles, motivo por el que el Ayuntamiento aplicaba el llamado protocolo de contaminación y sus distintos escenarios. Un hecho que supuso que muchos conductores habituales optasen por compartir vehículos, coger el transporte público, o plantearse una movilidad alternativa como la eléctrica para acceder y moverse por la capital. Pero, ¿por qué se activan estas alarmas y en qué consisten?

El grave peligro de la polución atmosférica

Aunque está habiendo cambios progresivos hacia una movilidad de menor impacto ambiental, como son el uso del transporte público, los vehículos de propulsión eléctrica o de pila de hidrógeno, un aumento de la movilidad peatonal y ciclista…, los excesos del siglo pasado todavía pesan sobre la atmósfera.

Los avances tecnológicos de principio del siglo XX junto con la abundancia de ciertos combustibles fósiles, hicieron que la mejor forma de moverse fuera quemando materia, que iba del carbón al queroseno, y que hoy día ha derivado en la gasolina y diésel que servimos en el depósito de los coches. En cualquier caso, hidrocarburos líquidos que en su combustión arrojan a la atmósfera gases tóxicos para nosotros cuando los inhalamos y que provocan un calentamiento global al no dejar escapar el calor que viene del sol. Alguno de ellos son el CO, el CO2 o los NXOY (N2O, NO, N2O3, N2O4…).

La inversión térmica que provoca la “boina”

Por si no fueran suficientemente dañinos, estos gases son reticentes a salir de Madrid (y de muchas de las ciudades modernas) al chocar en su ascenso con una capa de aire frío, un fenómeno llamado inversión térmica.

inversion_termica_1_1

Para visualizarlo hay que pensar en cómo las capas de aire están organizadas en la atmósfera baja: las calientes abajo y las frías arriba. Cuando el aire frío cae a la superficie se calienta y asciende. Y cuando el aire caliente asciende lo suficiente y se enfría, tiende a bajar, creando una corriente a la que se le llama convección.

inversion_termica_1_2

La boina aparece cuando esa convección se bloquea con una capa llamada aire caliente de inversión. Esto suele ocurrir en las noches frías de invierno, en las que el suelo ha perdido ya todo el calor por radiación y no calienta el aire cercano, sino que lo enfría.

Así, se forma una capa de aire frío pegada al suelo, y para cuando los vehículos de combustión se ponen en marcha horas después, los gases que expulsan los tubos de escape no se calientan. En lugar de eso permanecen bajo la boina y los respiramos de manera continua hasta que se den las condiciones meteorológicas que hagan desaparecer la boina.

A saber, estas condiciones ayudan a que la contaminación se disperse:

  • un día de mucho calor que caliente la superficie de la ciudad y esta caliente a su vez el aire frío;
  • que llueva, de manera que las gotas de agua arrastren la contaminación atmosférica a las canalizaciones;
  • que rachas de viento fuerte rompan esa burbuja de temperatura fría y dispersen los contaminantes en más volumen de atmósfera.

Resulta evidente que el problema no es que no haga calor en invierno, no llueva o no haga viento. El problema de base es la emisión masiva de contaminantes a la atmósfera. Sin embargo, cualquiera de los tres fenómenos meteorológicos aliviaría de manera temporal los efectos de estos gases a nuestros pulmones.

lluvia_madrid

¿Qué ocurre cuando no se prevé ninguno de los tres y la contaminación atmosférica alcanza límites extremadamente graves? Entra en juego el protocolo de contaminación que muchos ayuntamientos del mundo aplican. Alguno desde hace décadas.

Cómo funciona el protocolo de contaminación de la ciudad de Madrid

Como casi todos los protocolos oficiales de las ciudades afectadas por la contaminación, Madrid tiene el suyo dividido en escenarios que arrancan en función de varias notificaciones sobre la calidad del aire basándose en el NO2 atmosférico:

  • Preaviso: cuando en dos estaciones cualesquiera de una misma zona (Madrid se divide en cinco zonas) se superan los 180 µg/m3 de NO2 durante dos horas consecutivas.
  • Aviso: cuando en dos estaciones cualesquiera de una misma zona (o dos si se trata de la zona 4, que solo tiene dos) superan los 200 µg/m3 de NO2 durante dos horas consecutivas.
  • Alerta: cuando en tres estaciones cualesquiera de una misma zona (o dos si se trata de la zona 4) se superan los 400 µg/m3 de NO2 durante tres horas consecutivas.

NOTA: la OMS (Organización Mundial de la Salud) marca como muy grave para la salud humana el superar una concentración media anual de 40 µg/m3 de NO2  o una concentración media de 200 µg/m3 en una hora. Cifras muy por debajo del sistema de notificaciones actual, por lo que este tipo de protocolos no solo son necesarios, sino que todavía son insuficientes. Aunque están bien para un primer paso, es necesario que en el futuro las medidas se endurezcan, reduciendo los límites a los que saltan el preaviso, el aviso y la alerta.

En función de los preavisos, avisos y alertas se diseñaron cuatro escenarios (o fases) diferentes de movilidad, más fáciles de entender con este esquema de barriosdemadrid.net:

madrid-contaminacion-fases-restriccion-trafico-aparcar-centro-m30-velocidad

Escenario 1

Lo activa: un día con superación del nivel de preaviso.

Medidas: se toman medidas informativas y se reduce a 70 km/h la velocidad máxima en la M-30 y accesos, a la vez que se promociona el transporte público.

Escenario 2

Lo activa: dos días consecutivos con superación del nivel de preaviso o un día con superación del nivel de aviso.

Medidas: además de las medidas del Escenario 1, se prohíbe estacionar vehículos en las plazas SER del interior de la M-30.

Por supuesto, los vehículos eléctricos quedan exentos de esta medida al no emitir gases de efecto invernadero, pudiendo aparcar en las plazas SER. Recordamos que de manera gratuita por ser de emisiones cero.

Escenario 3

Lo activa: dos días consecutivos del nivel de aviso.

Medidas: además de las medidas del Escenario 1 y el Escenario 2, se restringe la circulación en el interior de la almendra central (área interior de la M-30) del 50% de los vehículos. Podrán circular los días pares los vehículos con matrícula par, y los días impares los vehículos de matrícula impar.

Hay muchas excepciones, entre las que se encuentran de nuevo los vehículos eléctricos. Dado que no contaminan de forma local ni afectan a la emisión de gases, estos pueden circular tengan la matrícula que tengan.

Escenario 4

Lo activa: dos días consecutivos de superación del límite de aviso

Medidas: además de las medidas del Escenario 1, 2 y 3, se amplía la restricción de circular del 50% de los vehículos también a la M-30, así como se prohíbe la circulación de los taxis en el interior de la almendra central.

De nuevo quedan exentos de estas medidas los vehículos eléctricos, por lo que si se tiene un taxi eléctrico cuya matrícula no coincida en pares o impares con el número del día, podrá circular sin restricciones y aparcar sin coste en las zonas SER, como venía haciendo hasta el arranque del escenario.

En la web del ayuntamiento de Madrid tienes más información sobre los escenarios y dudas frecuentes.

¿Cómo puedo informarme de la situación del aire de Madrid?

Aunque es cierto que la atmósfera es un sistema complejo y de difícil predicción, en las activaciones de estos protocolos las vías de información son masivas y cada vez se han ido generalizando más: radio, televisión y periódicos informan cada pocos minutos, los paneles de carretera alertan de la inmediatez de la entrada en vigor de los escenarios y las redes sociales no dejaban de compartir la noticia. El Ayuntamiento de Madrid incluso ofrece un sistema de aviso vía SMS en su web.

imaginfaire

 

Los vehículos eléctricos no se verán afectados por ninguno de los escenarios

Como ya habíamos adelantado, los vehículos eléctricos, por ser de emisiones nulas durante la conducción, no liberan a la atmósfera ningún tipo de gas de efecto invernadero. Por ello no deben ser tratados como parte del problema que supone conducir un vehículo de combustión, sino como la solución. A diferencia de un motor de explosión, un coche eléctrico no ensucia la atmósfera por la que pasa, no calienta la ciudad y su contaminación acústica puede suponerse nula.

La contaminación atmosférica es uno de los mayores problemas y riesgos a los que la humanidad se enfrenta, algo de lo que ayuntamientos de todo el mundo han tomado nota como puntos sobre los que trabajar. Es por eso que Madrid, como otras ciudades, premia a la movilidad eléctrica a la vez que la excluye de las limitaciones durante los protocolos ambientales.

El vehículo eléctrico es la movilidad del futuro y, para muchos, es ya la movilidad del presente. De momento, durante los protocolos, acceder a Madrid ha sido más fácil en vehículo eléctrico y si los vehículos diésel siguen emitiendo NO2 y otras sustancias como hasta ahora (nada indica que vaya a cambiar mucho durante algunos años) es probable que tengamos más alertas de aquí en adelante.

Un motivo más para hacerse con un vehículo eléctrico.

Imágenes | Scambelo_delete, Medio Ambiente Madrid, Juan Carlos Jiménez, madrid.es

 

Comentarios