Seis obras de artistas que ayudan a concienciar sobre el cuidado de nuestro planeta - Corriente Eléctrica

Seis obras de artistas que ayudan a concienciar sobre el cuidado de nuestro planeta

Esculturas de caucho reciclado, fotografías, joyas que embellecen el plástico... El arte usa su lenguaje para concienciar sobre el cuidado del medioambiente.

En ocasiones, el arte persigue mucho más que un fin estético: es arte para concienciar. Lo practican quienes pretenden difundir un mensaje y remover conciencias, cámara, pincel o (incluso) material reciclado en mano.  Emplean su talento para llamar la atención de quien quiere escuchar eso que tienen que decir a través de sus fotografías, sus esculturas o sus ilustraciones.

Porque el arte es, para ellos, una forma de expresión. Pero también un arma y un altavoz. Como lo es para estos siete artistas que han puesto su sensibilidad y su creatividad al servicio de la defensa del medioambiente, y que han convertido sus obras en una petición de auxilio para el planeta y en un instrumento para hacernos pensar sobre problemas como los residuos y la contaminación de los océanos y de la atmósfera; entre otros.

Cuando la cultura popular se encuentra con la ecología

¿Qué pasaría si los personajes de Disney o de la mítica saga de Star Wars traspasaran la pantalla y se enfrentaran a los problemas medioambientales reales? Es la pregunta que se ha hecho el ilustrador francés the baptman, y a la que ha respondido en una serie titulada When pop culture meets ecology.

La fuerza de su mensaje reside en la descontextualización de estos personajes infantiles (populares y queridos) y que el público asocia a recuerdos felices poniéndolos en situaciones muy duras, y al mismo tiempo —lo que lo hace aún más trágico—, totalmente plausibles. No será posible que Ariel se ahogue con las anillas de un pack de refrescos, pero les pasa a peces y tortugas cada día.

Los desastres naturales, a través de un objetivo

El experto en fotografía de naturaleza Daniel Beltrá lleva casi tres décadas recorriendo el mundo y encuadrando paisajes con su cámara. Poniendo el foco —y el objetivo— en los lugares amenazados por el hombre y sus malas costumbres. Su afán no es mostrar la naturaleza, sino el impacto que éste tiene sobre ella.

Lo hace con obras como Amazon: Paradise Threatened (“Amazonas: Paraíso Amenazado”). Las fotos realizadas en el Amazonas le han valido el premio en la categoría Medioambiente de la última edición de World Press Photo. Un reconocimiento que él aprovecha para concienciar a la sociedad sobre la deforestación que está mermando el mayor pulmón del planeta. También fue laureada su cruda visión sobre los efectos de un vertido de petróleo en Spill, que le hizo ganador del Wildlife Photographer of the Year Award en 2011.

Bellas composiciones, trágico mensaje

Tras la belleza de la simetría se esconde una trágica verdad. A simple vista, solo es un mandala; o un mapamundi. Pero al fijar la mirada se pueden distinguir fragmentos de objetos y elementos muy familiares. Todos con un denominador común: el plástico.

La artista Mandy Barker realiza estéticas composiciones a partir de plástico recuperado en las playas o procedente de los océanos y que después fotografía. El conjunto resulta armonioso. Pero los detalles, inquietantes. Porque cada pequeño fragmento es parte de su denuncia —la contaminación de los océanos por toneladas de plástico—y una señal de alarma.

Ha viajado en expediciones por todo el mundo junto a ecologistas y científicos y ha encontrado una realidad cubierta de plásticos. Son los que ha usado para realizar sus bellas pero trágicas mensajes. Desde tapones de botellas hasta balones de fútbol, como denuncia en PENALTY. Esta ecológica fotógrafa es también miembro de WeTransfer’s Union of Concerned Photographers, un colectivo de fotógrafos que utilizan sus cámaras para concienciar al mundo sobre los graves problemas que sufre el medioambiente. En este caso, más que nunca, una imagen vale más que mil palabras.

El PET es el nuevo oro

La basura de un hombre es el tesoro de otro. Como si se convirtiera en oro. Esta es la filosofía de la peculiar la joyera contemporánea Fabiana Gadano. No es el oro el que se doblega a su voluntad, sino el PET (tereftalato de polietileno) reciclado a partir de botellas de plástico.

Sus broches y collares son joyas de diseños caprichosos; rompedoras, estéticamente hablando. Pero su verdadera belleza reside en el mensaje que transmiten. Son complementos con los que esta artista de la orfebrería muestra su preocupación por el medioambiente e intenta concienciar a otros a que vean, como ella, la belleza que se esconde en todo; incluso en el plástico. Gracias a su visión, Fabiana Gadano pudo actuar frente a su propio problema, el uso excesivo de plástico en su hogar al tiempo que practica un nuevo estilo de joyería sostenible con colecciones como Natura y H2O. Y —aún más importante— encierra en ella su discurso ecológico, otorgándole ese carácter eterno que tienen las joyas.

La cruda realidad, retratada por John Cancalosi

Una de sus fotografías fue portada recientemente de la publicación National Geographic y dio la vuelta al mundo con su impactante mensaje. La instantánea mostraba una bolsa de plástico flotante que recuerda a un iceberg y que, como él, solo muestra parte de su inmensa realidad. Una bolsa que es, literalmente, la punta del iceberg de un problema de contaminación de los océanos mucho mayor.

La foto sirvió para difundir una campaña de concienciación por parte de la revista para alentar a reducir el uso de plástico, comprometiéndose ella misma a cambiar el plástico por el papel en sus envíos.

Pero no es la única con la que este zoólogo y fotógrafo de naturaleza ha tratado de alertar a la sociedad del impacto que tiene en los animales ese consumismo excesivo de plástico de los humanos.

El arte de modelar el caucho

Las esculturas de Ángel Cañas están hechas casi en su totalidad de caucho reciclado. Ruedas de todo tipo que el artista recupera y reduce a tiras. La técnica es “sencilla”: sobre una estructura, va superponiendo partes y atornillándolas, consiguiendo impresionantes y realistas figuras.

Fue su preocupación por la situación medioambiental la que le llevó a pasar del dibujo a la escultura con material reciclado. Es su forma de ser parte de la solución y no del problema y erigir figuras no humanas, la manera de convertir su arte en una defensa de los derechos de los animales.

La creatividad es fundamental cuando se trata de reducir, reciclar y reutilizar. Incluso un problema tan grave como el de la acumulación de neumáticos se puede solucionar con ideas tan revolucionarias como esta, como las carreteras hechas a base de caucho o el parque infantil Cecilia, en el que viejas ruedas se convierten en elementos de diversión con los que los niños juegan y generan energía, gracias a la iniciativa de Renault.

Fotos | Unsplash

 

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