Isla de Madeira de Porto Santo: cero emisiones en la gestión de energía

Así gestionará su energía Porto Santo: la isla de Madeira que quiere ser cero emisiones

Porto Santo busca ser en unos años una isla cero emisiones. Gracias a Renault está dando los primeros pasos

Porto Santo es una de las islas habitadas más pequeñas del mundo. Al norte de las Canarias, perteneciente al archipiélago de Madeira. Mide 11,65 km de largo y su anchura máxima es de 5,74 km en su zona montañosa (y no habitada). Aún así, más de 5.000 personas y cientos de turistas habitan el pacífico y apartado espacio portugués. Este, pronto se convertirá en un smart island y producirá cero emisiones.

Renault y sus partenaires trabajan desde principios de año en este proyecto que se desarrollará en 18 meses. El proyecto ‘Sustainable Porto Santo – Smart Fossil Free Island’, pretende favorecer la transición energética de la isla, utilizando energía limpia y avanzando en la implantación de movilidad eléctrica.

La energía de Porto Santo en la actualidad

La isla dispone de una red eléctrica cuyo mantenimiento depende de Empresa de Electricidade da Madeira, SA (EEM). La generación de la energía y su transporte también depende de este conglomerado. Opera tanto en Madeira como en Porto Santo y está abierto a un cambio en el modelo de generación de energía.

Actualmente EEM dispone de un parque descentralizado con dos centrales térmicas, ocho centrales hidroeléctricas, y dos parques eólicos. Aunque llevan años tratando de reducir el impacto de las emisiones de CO2, podemos observar cómo el grueso de la producción energética sigue siendo altamente contaminante:

Emisiones co2 y mix energetico porto santo

La producción energética de Porto Santo basada en combustibles fósiles no ha bajado nunca del 83%, lo que supone un grave problema de sostenibilidad. En el gráfico de arriba también se muestran las emisiones de CO2 y mix energético en los últimos años, con datos de la EEM. No se han representado las emisiones de NO2 y otros compuestos por cuestiones de escala.

La energía solar tuvo una importante inversión en 2011, y la eólica unos años antes, pero llevan años sin nuevas instalaciones. Más abajo explicamos cómo puede beneficiarse una isla como Porto Santo de este tipo de iniciativas.

Se puede observar una disminución en las emisiones de diésel y gas natural incluso aunque el porcentaje del mix energético no varíe. Esto se debe, en parte, a las instalaciones de alta eficiencia como edificios inteligentes o mejores máquinas de climatización. Si comparamos el periodo 2009-2017 nos damos cuenta de que antes se necesitaba más energía para la misma población:

consumo total y emisiones termicas co2 de porto santo

Aunque las emisiones no hayan aumentado en exceso (vemos subidas en los últimos años), la descarbonización es necesaria si queremos evitar males mayores del Cambio Climático. La curva naranja, fruto de las emisiones de quemar diésel y gas natural, aumenta lentamente cuando debería caer en picado como hizo entre 2009 y 2011.

La transición energética de Porto Santo

El proyecto ‘Sustainable Porto Santo – Smart Fossil Free Island’ es una ambiciosa propuesta para convertir Porto Santo en una isla cero emisiones. Hay dos enfoques necesarios para abordar el problema de las emisiones:

  • Por un lado, la generación energética mencionada arriba, necesaria para que los ciudadanos sigan disfrutando de una red eléctrica de calidad.
  • Por otro, el modo en que nos desplazamos, climatizamos los edificios u obtenemos nuestra comida, pilares de las emisiones ciudadanas de CO2.

Para el primero, la isla de Porto Santo necesita llevar a cabo importantes renovaciones de sus instalaciones eólicas, así como sumar nuevos molinos para captar el viento. Porto Santo, como Las Canarias, es una isla con mucho viento. Si nos fijamos en las gráficas de arriba observamos cómo la generación eólica es muy estable en el tiempo.

Porto-Santo-Portugal-isla-inteligente

Esto mismo le ocurre a la generación solar. Esta isla, situada en el paralelo 33, dispone de Sol en abundancia. Invertir en nuevas instalaciones fotovoltaicas le permitirán no solo cumplir su objetivo cero emisiones, sino evitar la dependencia del gas natural y diésel extranjero.

Dicho esto, las fuentes de energía limpia tienen el inconveniente de que son menos predecibles que las contaminantes. La nuclear es muy estable, y con la térmica podemos cubrir picos de potencia. Sin embargo, de noche no hay sol y no siempre hay viento. ¿Cómo podemos garantizar el suministro eléctrico con fuentes renovables?

La movilidad eléctrica, de la mano de Renault, dará estabilidad a la red eléctrica

En Corriente Eléctrica hemos contado en numerosas ocasiones los beneficios que supone para una ciudad el contar con vehículos eléctricos. En una de las últimas, para conservar nuestro patrimonio histórico, que sufre a causa de la lluvia ácida. En una smart island, las sinergias entre movilidad y generación eléctrica se multiplican.

Por un lado, tenemos la ventaja de que un vehículo eléctrico aprovecha mejor la energía que uno térmico, incluso cuando esta proviene de la incineración de gas natural o diésel. Por otro, podemos entender cada vehículo eléctrico como una batería móvil capaz de suministrar energía de nuevo a la red en momentos de necesidad.

Porto-Santo-Portugal-isla-inteligente-smart-island

 

 

Renault, junto con EEM, harán pruebas de la recarga inteligente V2G con el objetivo de reducir la dependencia energética de la isla. En lugar de cubrir los picos de potencia con la quema de gas, ¿por qué no aprovechar la energía solar almacenada en los vehículos? El proyecto conjunto tendrá tres fases diferentes:

Primero, 20 voluntarios harán uso diario de 14 Renault ZOE y 6 Kangoo Z.E.. Estos vehículos se beneficiarán de 40 puntos de recarga públicos y privados (recordamos, para 11 km de isla).

En una segunda fase, hacia finales de 2018, los vehículos aumentarán su interacción con la red eléctrica. Durante los picos de potencia serán capaces de ceder a la red eléctrica su carga. Tecnología V2G. Durante esta fase los vehículos servirán como unidades de almacenamiento de energía externa.

Por último, las baterías de vehículos Renault retirados de circulación servirán como baterías para amortiguar las variaciones de los flujos energéticos de la isla. Por ejemplo, serán capaces de almacenar el excedente solar y eólico para devolverlo a la red unas horas después, dando una segunda vida a las baterías.

Si Porto Santo invierte en energía solar, eólica y movilidad eléctrica, y combina ambos elementos con tecnología V2G, en pocos años podría librarse para siempre del CO2 y convertirse así en la isla “cero emisiones” que pretende ser. La apuesta de la isla es firme, y esperamos ver ejemplos similares pronto tanto en Portugal como en España.

Imágenes | Renault Prensa, iStock/digitalg, iStock/Andi Edwards

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