Así es la tecnología V2G: coches eléctricos devolviendo energía a la red

Así es la tecnología V2G: coches eléctricos devolviendo energía a la red

Tener millones de coches eléctricos conectados a la red eléctrica es a su vez tener millones de baterías conectadas a ella

Entre los beneficios y potencialidades del coche eléctrico hay una gran olvidada: su utilización como sistema de almacenamiento eléctrico. Si bien es cierto que hasta ahora la experiencia en este sentido está limitada a pequeños proyectos, se espera que sea una tecnología clave en un futuro en el que las energías renovables serán las protagonistas de nuestros sistemas eléctricos.

Energías como la solar y eólica se antojan indispensables para combatir el cambio climático y reducir la contaminación de nuestro planeta. Sin embargo, tienen un gran problema: su variabilidad. Es posible llegar a predecir la producción de estas energías, pero imposible controlarla. A veces hay más sol, a veces menos y, por la noche directamente no hay. Con el viento pasa algo parecido, a veces hay exceso y a veces falta de él. Son energías que están totalmente a merced de las condiciones climatológicas.

Qué es un sistema de almacenamiento eléctrico

Una de las grandes desventajas de la energía eléctrica es la imposibilidad de almacenarla a gran escala. La energía eléctrica que estamos consumiendo en este mismo momento está siendo producida a la vez en otro lugar, llegando a nuestras casas a través de los cables. Aquí es donde los coches eléctricos pueden solucionar uno de los grandes retos de la humanidad: disponer de almacenamiento eléctrico a gran escala. En un horizonte donde las energías renovables serán protagonistas, los coches eléctricos podrían ser claves en el sistema eléctrico. Al fin y al cabo, tener millones de coches eléctricos conectados a la red eléctrica es a su vez tener millones de baterías conectadas a ella.

Para la interacción entre un coche eléctrico y la red eléctrica se utiliza la tecnología V2G (Vehicle to Grid). Gracias a esta tecnología, puede haber comunicación entre la red eléctrica y el coche. De esta forma, la recarga del coche puede aumentar o disminuir en potencia e incluso detenerse en función de las necesidades de la red. Pero la cosa no queda ahí: la tecnología Vehicle to Grid permite que la energía fluya en dirección contraria, es decir, del coche eléctrico hacia la red.

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Cómo funcionan los vehículos o coches eléctricos que almacenan energía

Los coches eléctricos se pasan buena parte de su tiempo parados y enchufados a la red eléctrica. La tecnología Vehicle to Grid permite que la energía almacenada en un coche eléctrico pueda ser inyectada a la red eléctrica. Si combinamos estos dos factores, parece lógico que vayamos a aprovechar la batería del coche eléctrico cuando éste está parado.

El vertido de energía desde el coche a la red tiene varios beneficios:

  • Integración de las energías renovables: gracias a la tecnología V2G, se puede conseguir una mejor integración de las energías renovables en el sistema eléctrico. Los excedentes de energías renovables (como puede ser el exceso de producción eólica por la noche) pueden utilizarse para cargar los coches eléctricos. Una carga que luego puede ser devuelta a la red en hora de mayor demanda.
  • Objetivo económico: los usuarios pueden utilizar su vehículo eléctrico para conseguir ahorros en su factura de la luz. Esto se haría cargando las baterías en horas valle (cuando la energía es más barata) para después vender esa energía a la red en horas punta (cuando la energía es más cara).
  • Regulación de la red: en una futura red con millones de coches eléctricos, la energía almacenada en sus baterías podrá utilizarse para trabajos de regulación de la red eléctrica, como abastecer picos de demanda.

Variantes del Vehicle to Grid

La tecnología Vehicle to Grid cuenta con dos variantes para su utilización a pequeña escala: Vehicle to Home (V2H) y Vehicle to Building (V2B). Se trata de la misma tecnología solo que en lugar de aplicada a nivel de red, se aplica a nivel de vivienda o edificio.

El objetivo de estas variantes viene a ser el mismo. Utilizar el coche como sistema de almacenamiento eléctrico con el objetivo de conseguir beneficios económicos. De esta forma, los coches conectados a una vivienda o edificio mediante alguna de estas dos tecnologías pueden, por ejemplo, reducir su factura de la luz (cargando en horas valle y vertiendo en punta) o reducir la potencia contratada en su factura. También existen otras aplicaciones como puede ser el uso como respaldo o back up en caso de emergencia. Si hay un corte de luz, algo muy habitual en otros países, los coches eléctricos podrán seguir alimentando el edificio o la vivienda como si nada pasara.

Como podéis comprobar, la revolución del coche eléctrico no ocurrirá solo en la carretera. La red eléctrica está evolucionando hacia un futuro con energías renovables y la irrupción del coche eléctrico permitirá acelerar esa transición a la vez que aumentamos la seguridad con la que ocurre.

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