El coche eléctrico en reparto sostenible de paquetería

La última milla quiere ser verde: el coche eléctrico en el reparto de paquetería

La “última milla” es la etapa de toda la cadena logística de mayor impacto medioambiental en el comercio electrónico

El pasado 4 de abril Capital Radio celebró el I Día de la Seguridad Vial en la Automoción, en donde una de las mesas fue dedicada a “la última milla”, dentro del fenómeno de la digitalización del transporte que se está viviendo en los últimos años. El reparto de mercancías a domicilio es una de las actividades más importantes debido al auge del comercio electrónico, y uno de los mayores retos a los que se enfrentan los distribuidores logísticos. Teniendo en cuenta la progresiva peatonalización de los centros urbanos, y las restricciones que algunos ayuntamientos están imponiendo al tráfico motorizado, el coche eléctrico se presenta como alternativa y solución a los problemas surgidos.

Buenos tiempos para el ecommerce y la paquetería

Coche electrico de reparto

Que el comercio electrónico está en fase de crecimiento permanente es un hecho innegable y que cae por su propio peso. Durante el 2016, el sector ha ido registrando crecimientos trimestrales en torno al 20% – 22% con respecto a trimestres del 2015, registrando cifras de facturación en torno a 20.000 millones al año.

Y la cosa no acaba ahí, pues el 93% de las empresas españolas de e-commerce prevén que el sector crecerá de similar forma durante el 2017, augurando muchas de ellas una tasa de crecimiento en torno al 30% con respecto a 2016. Aunque el sector del transporte de pasajeros (a través de agencias de viajes y portales de compra de vuelos) han copado tradicionalmente los primeros puestos del comercio electrónico, sectores como el del embalaje y packaging, el multiartículo y bazar, la joyería y relojería, son los que más optimistas se han mostrado en sus previsiones de crecimiento.

Así con todo, y como era lógico esperar, el segmento de la mensajería y la paquetería ha ido registrando aumentos en el número de envíos (de 20.9% en 2015) y en los ingresos (unos 2.616 millones de euros). Lo que ha supuesto en la práctica más de 330 millones de envíos gestionados al año, unos volúmenes que han puesto en jaque la sostenibilidad del sector del comercio electrónico y de la paquetería en el contexto de unas ciudades cada vez más colapsadas por el tráfico.

La “última milla”, el sprint de los repartidores

coche electrico de reparto

El punto débil, el talón de Aquiles, el quebradero de cabeza de la cadena logística en el comercio electrónico es el tramo de pocos kilómetros que separa el último punto de distribución (tienda, almacén, etc) del cliente final (generalmente en su hogar). Es la etapa final, el sprint ante la línea de meta del proceso de la compra online, donde las dificultades se suceden por las limitaciones físicas del tráfico urbano, y donde la satisfacción general del cliente entra en un momento crítico. Según el sector, el 90% de los compradores que no repiten en el comercio electrónico es porque han sufrido alguna mala experiencia en la entrega del producto, y las devoluciones (lo que se conoce como logística inversa) puede llegar a lastrar un 30% de las ventas.

Con todo ello, no es de extrañar que la “última milla” sea la etapa de toda la cadena logística que más costosa, ineficiente y de mayor impacto medioambiental le supone al sector del comercio electrónico, por una serie de motivos que se pueden resumir en los siguientes puntos:

  • Se desarrolla casi siempre en zonas urbanas, con sus consecuentes problemas de movilidad y tráfico.
  • Exigen además ser realizado en un corto espacio de tiempo, de acuerdo a los ajustados plazos de entrega comprometidos con el cliente.
  • En muchos casos, las mercancías a entregar suelen ser de pequeño tamaño y en ocasiones incluso de escaso valor, lo que hace que el coste imputado a cada artículo por transporte sea mayor.

Ante esta serie de problemas, no es difícil pensar en las ventajas y soluciones que puede aportar el vehículo eléctrico, teniendo en cuenta que la autonomía de los últimos modelos profesionales salidos al mercado (como los 200 km reales de la nuevo Kangoo ZE) es más que suficiente para una jornada laboral completa de reparto por la ciudad. Así, el coche eléctrico supondría:

  • Reducir las emisiones de CO2, que en un vehículo con motor de combustión se produce no sólo durante el trayecto sino en los tiempos muertos en los atascos y frente a los semáforos.
  • Reducir exponencialmente el coste por transporte aplicable a cada artículo, al eliminarse además el consumo de combustible.
  • Optimizar las rutas de entrega, teniendo en cuenta que el vehículo eléctrico cuenta y contará con muchas menos restricciones al tráfico, pudiendo además en ocasiones acceder a zonas y recorridos vetados a los vehículos convencionales (como es el caso de las zonas cerradas del centro de Madrid o las supermanzanas de Barcelona).
  • Optar por vehículos comerciales más pequeños, ágiles y adaptados a la movilidad urbana (como el ZOE Société o los Twizy Cargo y Delivery), y que se hacen ideales para la entrega de pequeños volúmenes de mercancías.

coche electrico de reparto

Proyecto FREVUE: la apuesta por el reparto sostenible

El uso del vehículo eléctrico como medio principal para el transporte de mercancía no es una idea casual que se nos haya podido ocurrir a nosotros, sino que existe una estrategia clara marcada por las instituciones para fomentar su uso en los sectores profesionales.

Quizás la más clara a nivel europeo es el proyecto FREVUE (Validating Freight Electric Vehicles in Urban Europe), consistente en la puesta en marcha de un proyecto de distribución urbana de mercancías mediante el empleo de vehículos eléctricos y plataformas de consolidación de carga (micro plataformas logísticas o centros de consolidación). Su objetivo es el de demostrar la viabilidad de esta tecnología de automoción para la distribución de “última milla”, especialmente en aquellas zonas que por sus características son idóneas para la utilización de vehículos poco contaminantes, silenciosos y de pequeño o medio tamaño (centros de las ciudades, zonas de bajas emisiones, zonas peatonales, etc.).

El FREVUE cuenta con un consorcio de ciudades formada por ciudades como Londres, Oslo, Lisboa o Milán (entre otros), cada una centrada en sectores diferentes de acuerdo a las peculiaridades de cada una. En España participa Madrid, en la que se apostado por el sector de la paquetería y la alimentación, y que se tradujo en la implantación en el mercado de Legazpi de una mini-plataforma logística acondicionada con puntos de recarga operativos para vehículos eléctricos de transporte de mercancías. La plataforma ha estado disponible durante 33 meses (entre enero de 2014 hasta septiembre de 2016), en los cuales su uso ha sido un éxito y ha marcado el camino para la implantación de nuevas plataformas de carácter privado en la ciudad.

Renault ha participado en el proyecto FREVUE con la entrega de siete unidades de la Kangoo ZE a las empresas de paquetería SEUR y TNT (en Madrid) y CTT (Lisboa), quedando más que demostrada la capacidad de autonomía de este modelo para realizar las labores de entrega durante toda la jornada. La Kangoo ZE es, de hecho, el vehículo comercial 100% eléctrico más vendido en España y en el conjunto de los países europeos.

Renault Kangoo ZE

Otras iniciativas para un futuro eléctrico

Otra iniciativa es la llevada a cabo por el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDEA) junto con AEGFA, con el programa “Flota Ecológica”, un servicio dirigido a empresas e instituciones que deseen renovar su parque de vehículo y realizar mejoras en la eficiencia energética y la disminución de emisiones en sus procesos.

El programa conlleva un proceso de acompañamiento, implementación y verificación que culmina con la certificación de la organización en dos niveles distintos: “Flota Ecológica” y “Flota Ecológica Máster”.

A este tipo de iniciativas se suman muchas otras de carácter privado, sobre todo llevadas a cabo por empresas de reparto de alimentación y de transporte de paquetería, como la alemana DHL, que tras años de usar varios modelos de Renault Kangoo ZE, ha culminado su proceso de “electrificación” creando sus propias furgonetas eléctricas.

coche electrico de reparto

Como vemos, el uso del vehículo eléctrico en el reparto de mercancías es más que una apuesta de futuro, por las soluciones que plantea; y no sólo como alternativa más ecológica y barata al transporte convencional, sino como medio de transporte que parece ajustarse como un guante a la nueva filosofía de movilidad urbana y a los retos actuales a los que se enfrenta el comercio mundial.

En Corriente Eléctrica| Por qué la carga puede ser una ventaja en la autonomía de un vehículo comercial eléctrico

Imágenes | Renault, DHL, iStock/Pinkypills,  iStock/comzeal.

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