La autopista que genera energía solar en China

¿Esta autopista solar en China es el futuro para el coche eléctrico?

China ha reparado en lo barata que puede llegar a ser la energía fotovoltaica y se ha lanzado a probar este tipo de carreteras

El futuro de la recarga del coche eléctrico pasa en parte por la energía solar. En un horizonte donde la movilidad eléctrica sea la norma, el consumo de electricidad aumentará de forma considerable. Si además queremos que sea un futuro sostenible, necesitamos que esa electricidad proceda de fuentes de energía limpia. La buena noticia es que las energías renovables ya son la forma más barata de generar electricidad, por lo que es cuestión de tiempo que pasen a ser las protagonistas de nuestros sistemas eléctricos. Y como consecuencia las encargadas de recargar nuestros coches eléctricos.

La energía solar está rompiendo todos los récords a nivel mundial. El número de megavatios instalados crece año a año de la mano de grandes instalaciones, pero también de otras más pequeñas de autoconsumo o proyectos comunitarios. A este ritmo, llegará el día donde en las horas centrales del día tendremos electricidad de sobra. En esos momentos, habrá dos posibilidades: almacenarla o consumirla.

El coche eléctrico es sin duda la herramienta perfecta para aprovechar esas horas de mayor producción solar. Muchos propietarios podrán cargar su coche en el trabajo aprovechando las horas de mayor radiación y sin tener la necesidad de tener un punto de recarga en sus viviendas. Lo harán durante las horas de trabajo y con una electricidad que además será 100% renovable y libre de emisiones.

Sí, China ya tiene una carretera solar

China es un país que actualmente está instalando energías renovables de forma masiva. Su demanda eléctrica sigue creciendo a medida que el país se desarrolla y su producción industrial aumenta, y las energías renovables son la mejor forma de satisfacer sus necesidades a la vez que combaten la contaminación. Pero en esa transición hacia las energías renovables, el gigante asiático no se olvida la innovación. Lo hace en forma de movilidad eléctrica, pero también con proyectos tan novedosos como esta carretera solar.

China ha inaugurado recientemente la que es la primera autopista solar del país. La instalación está ubicada en la ciudad de Jinan, capital de la provincia Shandong, y tiene una superficie de 5.875 metros cuadrados para dos kilómetros de longitud.

La pionera carretera está compuesta por tres capas:

  • Hormigón transparente en la parte superior, con una adherencia similar al asfalto convencional.
  • Paneles solares fotovoltaicos en el medio, encargados de generar la electricidad.
  • Aislamiento en la parte inferior para evitar que los paneles fotovoltaicos entren en contacto con la humedad del suelo.

Entre sus funcionalidades se encuentra la posibilidad de calentarse, algo realmente útil en épocas invernales para evitar la acumulación de nieve o hielo. Pero es que además, según los ingenieros del proyecto, la intención es que pronto se integre la recarga inalámbrica en movimiento que pueda servir para recargar las baterías de los coches eléctricos que circulen sobre ella.

autopista solar china

¿Son de verdad las carreteras solares el futuro?

Aunque China presume de tener el tramo más grande y eficiente del mundo, anteriormente otros países del mundo como Francia y Holanda también pusieron en marcha sus propias iniciativas. En el caso de Francia, en diciembre de 2016 se inauguró el primer kilómetro de carretera solar en las inmediaciones de la ciudad de normandía. Con una un presupuesto de 5 millones de euros, el tramo está cubierto con está cubierta por 2.800 metros cuadrados de paneles solares. Holanda por su parte, cuenta con un pequeño carril bici solar de solo 70 metros de longitud que costó nada menos que 3 millones de euros en 2014.

Pero ¿son el futuro instalaciones como esta? la verdad es que en un principio generaron muchas dudas y como toda nueva tecnología, tienen sus seguidores y sus detractores.

células fotovoltaicas

Por un lado, sus seguidores defienden el hecho de poder aprovechar infraestructuras como las carreteras -con miles y miles de kilómetros en todos los países- para generar electricidad. Una electricidad que, como hemos visto, algún día podrán cargar nuestros coches eléctricos mientras circulamos sobre ellas. Además resaltan el abaratamiento de la tecnología como uno de los puntos clave: las placas fotovoltaicas serán tan baratas que merecerá la pena hasta instalarlas en las carreteras.

Por el otro, los detractores no entienden la necesidad de poner células fotovoltaicas en el suelo. Consideran que es mucho más eficiente ponerlos sobre estructuras o tejados que además estén orientados correctamente hacia el Sol, en lugar de totalmente horizontales como ocurre en las carreteras. A esto hay que añadir la suciedad que se acumula en las mismas, que hace que la eficiencia baje y la producción sea menor.

En los inicios de esta tecnología había mucha gente que no hubieran apostado nada por ella. Sin embargo, el paso del tiempo ha demostrado que puede llegar a convertirse en algo viable. Nadie se imaginaba que la tecnología fotovoltaica pudiera llegar a ser tan barata. China no ha querido esperar y ya se ha lanzado a probar este tipo de carreteras. Y no hay mejor prueba que un prototipo a escala real.

¿Acabará triunfando? Eso solo el tiempo lo dirá.

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Imágenes | Jinan City Expressway, Wattway

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