Good Eggs: la app que está triunfando para comer alimentos más sostenibles

Comprar alimentos a productores cercanos implica un menor impacto en el entorno por muchos motivos.

Pedir comida a domicilio no tiene por qué ser sinónimo de cometer excesos. Y hoy en día, existen infinitas opciones para disfrutar de casi cualquier tipo de gastronomía —más allá de la consabida pizza— gracias a las apps de búsqueda de restaurantes para comer a la carta sin moverte del sofá. Pero pocos menús incluyen alimentos de cultivos sostenibles. ¿Y si hubiera una forma de degustar productos de la huerta exquisitamente cocinados o verduras frescas y ecológicas sin pasar por el mercado? Existe, y se llama Good Eggs. Al menos en EEUU.

Esta app nació hace seis años en San Francisco (California). No es de extrañar que fuera precisamente en este estado: en contraste con la afición general de los norteamericanos a la junk food, California es la cuna de la alimentación saludable. Allí son auténticos fanáticos de la dieta mediterránea. Pero también es la capital de la tecnología, ya que en Silicon Valley, en el condado de Santa Clara, nacieron las empresas informáticas más importantes y se ubican las oficinas centrales de E-Bay, Google o Yahoo. Así, Good Eggs es la fusión perfecta entre ambas formas de vida.

Usando la aplicación se puede acceder a todo un catálogo de alimentos sostenibles y frescos. Prácticamente de la huerta a casa. Pero también variados: desde verduras hasta los mejores caldos de los viñedos californianos, pasando por quesos o especialidades veganas. Good Eggs funciona en la práctica como intermediario entre los mercados locales y tiendas de alimentación así como particulares. Desde que la comida es recolectada, obtenida o cocinada hasta que llega a la mesa de los usuarios apenas pasa un día en algunos casos.Huerto de lechugas

¿Qué implica comprar alimentos de productores de tu zona?

Las ventajas para el que disfruta de los alimentos son las más obvias: el sabor de la fruta o de temporada que veinticuatro horas antes aún colgaba de los árboles poco tiene que ver con el de aquella recolectada aún verde, a miles de kilómetros para que llegue en buenas condiciones a los supermercados. Tampoco el de los platos y especialidades culinarias que ofrecen cocinados con estos productos frescos y de máxima calidad. Son ellos mismos los que visitan las granjas locales, para comprobar si cumplen sus estándares antes de empezar a trabajar con ellos: que los cultivos sean orgánicos, para obtener alimentos sin presencia de químicos ni aditivos; que los animales vivan libres y no hacinados, sean correctamente alimentados y reciban un buen trato.

Al abastecerse lo máximo posible de mercados, granjas y negocios locales, acortan distancias entre el producto y el consumidor. Su radio de búsqueda de los mejores alimentos se reduce en el 80-85 % de los casos a una distancia de 400 kilómetros, por lo que también contribuyen a una menor emisión de CO2 a la atmósfera al utilizar menos transportes o al saltarse pasos de almacenado, reduciendo también la huella energética.

Al final, no se trata solo de una app para pedir comida: es una forma de revolucionar, a gran escala, la industria alimentaria. Y a pequeña escala, los hábitos alimenticios de sus usuarios, al introducir la comida orgánica en la cultura de comida a domicilio. Con todo, aún se diría que cumplen una función más: la de concienciar. Lo hacen al fomentar una alimentación saludable, el apoyar al comercio local y un modelo de negocio creciente, capaz de dar servicio a millones de personas, de forma más sostenible.

Recolección de arándanos

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Esta nueva forma de consumir comida a domicilio también es una alternativa accesible en España, gracias a empresas y cooperativas que distribuyen productos de cultivos ecológicos y siempre de temporada a través de sus pedidos online. Algunas operan en un radio pequeño, para garantizar que los alimentos sean lo más frescos posibles. En Huertalis, por ejemplo, reparten sólo en la comunidad asturiana, donde se cultivan sus verduras y sus frutas y donde se producen sus vinos o su aceite. En El Tomate Tranquilo distribuyen desde las huertas de la comarca de Camp del Túria a toda España pero si vives en Valencia puedes gozar del privilegio de comer verduras y frutas recogidas en el mismo día y que llegan a tu casa en una cuidada cesta. También contamos con la App ecoLugares, una suerte de Google para consumidores ecológicos: localiza tiendas, mercados o ferias de alimentos ecológicos y facilita información nutricional.

Está claro que algo está cambiando en nuestra forma de comer y de pensar. Ecología y alimentación saludable van de la mano, poniéndonoslo aún más fácil. Con ideas como Good Eggs, todos salimos ganando.

Fotos | Pixabay/congerdesign, Pexels/Michael, Good Eggs Fan Page

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