Las energías renovables ya son la forma más barata de generar electricidad

El crecimiento de las energías no es una moda ni una burbuja, sino que están llamadas a dominar el futuro de la electricidad

Históricamente las energías renovables siempre han sido la primera fuente de energía del ser humano. Todo comenzó hace millones de años con el descubrimiento del fuego y la utilización de la madera como medio para calentarse, cocinar la caza y defenderse de los animales. Con el paso de los años, otros tipos de energía fueron incorporándose al día a día de las personas. Empezaron a descubrirse los primeros yacimientos de petróleo, aunque en el inicio solo se utilizaba para construcción e iluminación. Después el carbón fue clave como fuente de energía para la revolución industrial, además de ser encargado de impulsar las máquinas de vapor. Los combustibles fósiles nos han permitido desarrollarnos a una velocidad sin precedentes a lo largo de toda la historia.

En los últimos años estamos viendo cómo las energías renovables están empezando a ser protagonistas en la generación de energía. Sin embargo, no son algo nuevo, las energías renovables siempre han estado ahí. Sin ir más lejos, los molinos de agua y de viento se han utilizado históricamente en muchos lugares del mundo para moler grano y hacer harina, entre otras cosas.

Si bien es cierto que la energía hidroeléctrica es una de las formas más antiguas de generar electricidad, no ha sido hasta la historia reciente cuando las energías renovables no convencionales -principalmente la eólica y la solar- han comenzado a ser una realidad en los sistemas eléctricos de la mayoría de países del mundo. Una realidad que no para de crecer y que tiene un futuro esperanzador por delante.

El auge de la energía eólica y solar en todo el mundo

En los últimos años estamos viviendo una revolución sin precedentes en cuanto al uso de las energía renovables en todo el mundo. Después de unos años donde las renovables como la solar y la eólica han sido dos tecnologías incipientes, en vías de desarrollo y con la necesidad de ayudas públicas para ser competitivas con las energías convencionales, ahora nos encontramos en una realidad donde se han convertido en la forma más barata de generar electricidad.

Los motivos son principalmente la caída de los costes en la fabricación de la tecnología, gracias a la economía de escala y a unos procesos cada vez más avanzados y eficientes. Como consecuencia, el precio de los paneles solares ha caído un 90% desde 1990, siendo ahora la energía solar un 72% más barata que en 2009. Además, la cosa no queda ahí: se prevé que siga bajando otro 67% de aquí al 2040.

La energía eólica tampoco se está quedando atrás. Los aerogeneradores actuales poco tienen que ver con los de hace unos años. Son más grandes, más eficientes y por supuesto, más baratos de fabricar. Además, la energía eólica offshore (en el mar) también está empezando a reducir sus costes de forma espectacular y se está empezando a posicionar como una fuente de energía clave para el futuro.

Después de una época donde los gobiernos primaban la generación de electricidad mediante energías renovables con precios por encima de mercado, en los últimos años está habiendo un cambio de tendencia en el mercado. Ahora, la mayoría de países optan por las conocidas como subastas renovables para adjudicar nueva potencia al menor precio posible. Y el movimiento no ha podido salir mejor.

A la reducción de precios conseguida por la economía de escala y la mejora tecnológica se le ha sumado la competitividad de las empresas por conseguir el menor precio posible y poder ganar las subastas. Unas subastas que consisten en decir “cual va a ser el precio mínimo al que vas a generar”, siendo las empresas más baratas las que finalmente resultan adjudicadas para instalar nuevos parques. Como consecuencia, cada poco tiempo se supera el récord de precio mínimo para la generación de electricidad a gran escala.

De hecho, recientemente se ha marcado un nuevo récord en México, donde la multinacional Enel ha sido adjudicataria de un proyecto eólico a un precio de 17,77 dólares (15,14 euros) el megavatio hora, la que actualmente se considera la electricidad más barata del mundo.

El caso de España

La historia de nuestro país con las energías renovables tiene un largo recorrido. Una de las primeras piedras la puso La cooperativa Ecotècnia, quien instaló la primera turbina eólica en Cataluña en 1984. Por aquel entonces, no era más que un aerogenerador de pequeño tamaño, con un diámetro de sus palas de 12 metros y una potencia nominal de 15 kW. No fue hasta 10 años más tarde cuando se puso en marcha la primera instalación solar fotovoltaica en nuestro país en la provincia de Toledo. Fue una planta solar de un megavatio de potencia que, con 8.000 módulos solares ocupando un área de 16.700 metros era capaz de generar electricidad para abastecer a 2.000 personas.

Ambas instalaciones solo representaban un grano de arena en el desierto del sistema eléctrico. Sin embargo, simbólicamente fueron el comienzo de una transición hacia las energías renovables que hoy en día sigue en marcha.

Pero no todo son buenas noticias. Después de que el Gobierno realizase un importante recorte a las energías renovables en 2013, el sector lleva prácticamente cinco años parado. Un parón que se ha notado sobremanera en la evolución de estas energías en nuestro país.

El siguiente gráfico muestra la evolución de la penetración de las energías renovables en el mix eléctrico español. Se puede ver claramente el parón desde 2013.

Sin embargo, fruto del citado abaratamiento de la tecnología y de la necesidad del país de cumplir con los objetivos europeos del 20-20-20 (20% de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero en relación con los niveles de 1990, 20% de energías renovables en la UE y 20% de mejora de la eficiencia energética) el Gobierno ha convocado tres subastas de renovables en el último año y medio a través de las cuales se han adjudicado más de 8.000 megavatios entre instalaciones eólicas, solares y en menor medida, de biomasa.

Unas subastas que han dado un resultado sin ningún tipo de ayuda pública y que irán al mercado eléctrico a competir con el resto de energías convencionales, sin generar ningún tipo de extracoste a la población.

Un futuro esperanzador

El crecimiento de las energías no es una moda ni una burbuja, sino que están llamadas a dominar el futuro de la electricidad. Según las previsiones del informe New Energy Outlook 2017 de Bloomberg New Energy Finance, de aquí a 2040 la energía eólica crecerá un 349% y la solar multiplicará por 14 su potencia instalada.

Grafica 01 renovables en 2040

Todo ello mientras nos dirigimos a un futuro donde la demanda eléctrica crecerá de forma importante gracias al auge del coche eléctrico. Un futuro donde las energías renovables podrán integrarse en la red gracias a la popularización de los sistemas de almacenamiento de energía. Un futuro donde tendremos una energía más barata, más limpia y más sostenible.

Imágenes | Pixabay, Pixabay, REE, Bloomberg

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