Renault instala puntos de recarga rápida alimentados por baterías usadas de coches eléctricos

Ahora es posible usar las baterías antiguas para instalar puntos de recarga, por un mundo más sostenible.

Desde Alemania y Bélgica nos llega un ejemplo de la reutilización de las baterías de los coches eléctricos. Como ya sabréis por vuestra experiencia con los dispositivos electrónicos, con el paso del tiempo y el uso intensivo, las baterías pueden irse degradando de manera gradual, de tal forma que van perdiendo parte de su capacidad original según transcurren los años.

Aunque se trate de un proceso largo, puede llegar el día en el que la batería de un vehículo eléctrico ya no sea válida para su uso en automoción, o haya visto su capacidad reducida, por ejemplo por debajo del límite mínimo de garantía impuesto por Renault (la garantía es de 8 años o 160.000 kilómetros si la batería es en propiedad, e ilimitada si la batería es en alquiler). En ese caso, será el momento de sustituirla.

Pero las baterías no sufren el mismo destino que la mayoría de piezas de un coche convencional. En lugar de llevarse a un desguace o empezar por su reciclado (para extraer materiales como el litio), en Renault se siguen las tres R’s de la sostenibilidad: reducir, reutilizar y reciclar, en este orden.

Para este componente, antes de reciclarlo se le da una segunda vida útil porque puede ya no sean atractivas para automoción, pero lo siguen siendo para otras aplicaciones.

Hace poco ya os contamos cómo es la segunda vida de una batería de un Renault ZOE en un hogar. Esta vez la iniciativa es similar, pero directamente ligada con la movilidad eléctrica y sus retos a superar.

Puntos de recarga rápida con baterías en lugares remotos

Fruto de un acuerdo de colaboración entre Renault y Connected Energy, se han instalado dos puntos de recarga rápida en áreas de descanso de autovías de Alemania y Bélgica, ambos basados en la innovadora tecnología E-STOR.

Esta tecnología combina el uso de baterías con un punto de recarga rápida. De esta forma, las baterías pueden cargarse por la noche a baja potencia, para después descargarse a elevada potencia en forma de recarga rápida. Esta tecnología es especialmente útil en aquellos lugares remotos donde realizar una acometida de alta potencia en la red eléctrica requiere de una elevada inversión.

¿Cómo se aplicaría este modelo a España?

En el caso de nuestro país esta tecnología se vuelve aún más atractiva, ya que el término de potencia a pagar es especialmente alto para los puntos de recarga rápida. Solo por el hecho de tener 50 kW disponibles, un punto de recarga rápida en nuestro país puede pagar alrededor de 4.000 euros anuales, aunque después no llegara a prestar ningún servicio.

Con la tecnología E-STOR, esa factura se vería disminuida de forma importante, reduciendo los costes de operación de este tipo de recarga y facilitando su implementación. En otras palabras, poniéndoselo fácil a los distintos operadores, haciendo atractiva la instalación, y reforzando la movilidad eléctrica con nuevos puntos de recarga.

A esto hay que sumar que la electricidad de noche es más barata, justo cuando las baterías van a ser recargadas.

Reducir el coste de los puntos de recarga

Una de las peticiones por parte de compradores y conductores de vehículos eléctricos es la instalación de más puntos de recarga que aporten un extra de autonomía y seguridad para sus desplazamientos. Matthew Lumsden, director gerente de la empresa británica Connected Energy, confirma que se está trabajando en esa dirección:

«Estamos desarrollando una gama de sistemas E-STOR, algunos de ellos como los instalados en Bélgica y Alemania, diseñados para reducir el coste de los puntos de recarga de los coches eléctricos […] Ahora estamos hablando con diversas partes sobre el proyecto en Reino Unido y Europa, deseando expandirlo en los próximos meses»

Nicolas Schottey, jefe de baterías de vehículos eléctricos y el programa de infraestructuras de carga, menciona la importante labor en la sostenibilidad de este tipo de iniciativas, aludiendo a la economía circular.

“Reutilizar baterías de coche eléctrico en un punto de recarga rápida contribuye al progreso de la tecnología, ofreciendo a los operadores de estaciones de carga soluciones económicas. Por otra parte, se trata de un ejemplo perfecto de aplicación de la economía circular”

El alcance de esta tecnología no se limita a lugares remotos, sino que también puede aplicarse en industrias u hogares, que podrían aprovecharse de los beneficios del uso de almacenamiento de energía. Industrias o viviendas que cuenten con sistemas de generación de electricidad mediante energías renovables pueden sacar el máximo partido a sus instalaciones gracias a la ayuda de estas baterías

Las energías renovables dependen de las condiciones climatológicas –la energía eólica y la energía solar son dos ejemplos fáciles de visualizar–, y estas no se adaptan a la perfección a nuestra curva de potencia demandada. Mediante el uso de un sistema de baterías podemos almacenar la energía generada en momentos de poco uso de la red eléctrica.

Gracias a proyectos como estos, los vehículos eléctricos aplican las mencionadas tres erres (reducir, reutilizar y reciclar), consiguiendo flujos de materiales circulares, mientras contribuyen al desarrollo de la movilidad eléctrica y las energías renovables.

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