Cómo tener un coche eléctrico sin cargar en casa

¿Se puede tener un coche eléctrico sin cargar en casa?

Pasamos 8-9 horas diariamente en nuestro trabajo, por lo que cargar el coche eléctrico durante ese tiempo es una posibilidad real.

Hoy en día, quien tiene un coche eléctrico lo normal es que cuente con un punto de recarga en su vivienda habitual, ya sea en una vivienda unifamiliar o en un garaje comunitario. Un lugar donde cargar el coche diariamente, o al menos siempre y cuando lo necesite.

Por el momento, con la infraestructura de recarga pública disponible en nuestro país, aún es difícil tener un coche eléctrico si no se tiene la posibilidad de cargar en casa. Al fin y al cabo, lo habitual es que los coches eléctricos se recarguen durante la noche y lo normal es que los coches “duerman” cerca de donde lo hacen los dueños. Llegará el día en el que tecnologías como la recarga ultrarrápida hagan posible cargar nuestros coches eléctricos en unos pocos minutos, acercándose al tiempo que solemos invertir en las gasolineras para repostar. Llegado ese día y teniendo en cuenta que los coches eléctricos tendrán autonomías cada vez grandes, los puntos de recarga en casa comenzarán a ser prescindibles. El problema es que, como sabéis, ese día no ha llegado todavía.

Tú coche está parado el 97% del tiempo

Sin embargo, eso no quiere decir que no puedas tener un coche eléctrico si no tienes un punto de recarga en casa. Como hemos comentado, lo normal es que los coches eléctricos se recarguen mientras duermen —o al menos mientras lo hacen sus dueños—.  Pero ese no es el único momento del día donde el coche está parado. De hecho, según el informe ‘Cuentas Ecológicas del Transporte‘ de Ecologistas en Acción, los coches están de media aparcados el 97 % del tiempo.

Esto se traduce en que un coche particular en España está parado entre 22 y 23 horas al día de media. Más o menos la mitad de ellas son entre última y primera hora del día. ¿Cuándo son el resto? Mientras estamos trabajando.

Una jornada laboral completa dura unas 8 horas, a las que habría que sumarle el tiempo necesario para comer, por lo que, en total, fácilmente podemos pasarnos 8-9 horas diariamente en nuestro trabajo. Tiempo en el que nuestro coche particular también está parado. Ante este panorama, parece lógico explorar la posibilidad de cargar nuestro coche eléctrico en el trabajo habitualmente.

Cada vez son más empresas las que permiten a sus empleados cargar su coche eléctrico mientras están en su puesto de trabajo. Actualmente incluso lo hacen de forma gratuita, ante el pequeño impacto económico que puede suponer para la empresa ofrecer este servicio a sus trabajadores. Además, se trata de un servicio que mejora la sostenibilidad de la empresa y proyecta una imagen de modernidad y respeto por el medio ambiente hacia el exterior.

 

Cómo tener un coche eléctrico sin cargar en casa: mi experiencia

prueba renault zoe

Durante 10 días he tenido la oportunidad de disfrutar de un Renault ZOE. No es la primera vez que lo hago, ya que hace algún tiempo también pude tenerlo durante dos semanas, y también he tenido más veces otros vehículos eléctricos. En todas las ocasiones lo he hecho sin la posibilidad de recargar en casa y lo cierto es que en todas ellas me las he arreglado muy bien.

Sí, muchos diréis que no es tiempo suficiente para sacar conclusiones, pero a mí me ha servido para darme cuenta de una cosa: el coche eléctrico encaja en mi día a día. Sí, es cierto que lo ideal es contar con un punto de recarga en casa, pero la realidad me ha demostrado que no es estrictamente necesario, siempre y cuando puedas puedas recargar en el trabajo.

En mi caso, mi empresa me permitía recargar el coche de forma gratuita y sin límite de tiempo ni de kilovatios hora. En mi rutina habitual realizo entre 40 y 70 kilómetros al día, por lo que con un coche como Renault ZOE con 300 kilómetros de autonomía real, la necesidad de cargar el coche no era diaria. Llevando el ejemplo a un español medio que recorre una media de unos 30 kilómetros diarios, podrían llegar a pasar hasta 10 días hasta que fuera necesario volver a cargar el coche.

¿Y qué hacemos los fines de semana o periodos en los que se le quiera dar un uso más intensivo al coche? Pues para esos casos tenemos la red de recarga pública, que cada vez nos ofrece más lugares donde cargar nuestro coche eléctrico. Cada vez es más común encontrar puntos de recarga en hoteles, restaurantes, gimnasios, centros comerciales… y el hecho de que ofrezcan servicio de recarga puede ser un buen motivo para decantarse entre unos y otros. También habría que añadir los puntos de recarga públicos impulsados por las administraciones, que en muchos casos incluso llegan a ser gratuitos.

 

Tener un coche eléctrico sin cargar en casa: caso real

Pero el mío no es un caso aislado o una situación excepcional provocada para una prueba. Para demostrarlo, nos hemos ido hasta Pamplona para hablar con David Iriarte, quien tiene un coche eléctrico —en propiedad— sin tener un punto de recarga en casa. David Iriarte es un ingeniero trabajador de Ingeteam y propietario de un Renault Fluence ZE desde hace 4 años y medio, el cual usa diariamente para desplazarse desde su casa a su puesto de trabajo. Habitualmente hace en torno a 20 kilómetros diarios, pero depende de la cantidad de recados que tenga que hacer, muchos días alcanza los 50.

En cuanto a las condiciones de recarga, David nos cuenta que al principio él era el pionero: «cuando me compré el Fluence yo tenía el único coche eléctrico de la empresa. En aquel momento había una pequeña valla que permitía que solo yo pudiese aparcar en la única plaza con punto de recarga. Actualmente y gracias a que la empresa también ha apostado por la movilidad eléctrica, ya somos 4 coches eléctricos cargando ahí todos los días, por lo que contamos con 3 puntos de recarga que se ampliarán a 4 muy pronto».

La empresa pone todas las facilidades posibles para recargar el coche: «tenemos configuradas las tarjetas de tal forma que todos podemos enchufar y desenchufar los coches. De esta forma, si necesitas cargar y ves que uno de los coches ya ha terminado, puedes desenchufarlo y enchufar el tuyo. Además, el compromiso de la empresa es aumentar la cantidad de cargadores a medida que la demanda vaya aumentando».

coche eléctrico recarga en el trabajo

David también nos cuenta que sigue manteniendo el coche diésel que ya tenía cuando se compró el Fluence, pero que ha pasado completamente a segundo plano: «cuando me compré el Fluence el diésel tenía 55.000 kilómetros. Hoy, casi 5 años después, tiene apenas 70.000, o sea, que te puedes imaginar el uso que le doy».

También hemos preguntado a David cómo se las apaña cuando no tiene la posibilidad de cargar en su trabajo: «en Pamplona tenemos una red de recarga pública gestionada por Iberdrola, que cuenta con una tarifa plana mensual y a la que estoy dada de alta desde hace años. Si en cualquier momento veo que lo necesito tengo dos puntos disponibles a 600 metros de mi casa».

David no se ve en el futuro con un coche que no sea eléctrico: «Mi intención es exprimir el Fluence al máximo, ya que se adapta perfectamente a mi día a día. Después, y ya con un mercado más maduro, me compraré otro coche eléctrico, sin duda».

Imágenes | @Sergio_FerMun, David Iriarte

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