El primer parking reciclable está en Holanda

Holanda estrena su primer smart parking: solar y reciclable

Los paneles solares del techo nutren de energía a todo el edificio, recarga de coches eléctricos incluida

Holanda es uno de los países pioneros a la hora de acelerar el cambio en la movilidad y en las ciudades. La sostenibilidad se ha convertido en una prioridad en muchas ciudades y eso ha provocado una mayor integración del coche eléctrico. De ahí que podamos ver ya consolidados proyectos propios de las smart cities del futuro. Estos proyectos traen consigo avances como expansión de la recarga inteligente, el fin del coche térmico en ciudades como Ámsterdam o la llegada de lo que podemos definir como smart parking.

Como ocurre con tantos elementos de las smart cities, el aparcamiento ha de evolucionar en todos sus aspectos para adaptarse a los pilares fundamentales de las ciudades inteligentes del futuro. El parking inaugurado en la estación de tren de Driebergen-Zeist, cerca de Utrecht, cumple con bastantes de esos requisitos: está realizado con materiales que se pueden reciclar, alimentado por energía eléctrica procedente al 100% de fuentes renovables y puede remodelarse en función de su uso futuro.

El proyecto arquitectónico quiere dar respuesta a las necesidades de movilidad que presenta esta zona de los Países Bajos. Son muchos los que dejan el coche en los alrededores de esta estación, a las afueras de la urbe, para evitar entrar en el centro de la ciudad. Esta situación estaba provocando colapsos en el tráfico rodado en los alrededores de la estación.

Las 600 plazas de las que dispone vendrán a remediar esto. Presenta además espacio de aparcamiento para bicicletas, medio de transporte sostenible y esencial en Holanda. Y como no podría ser de otro modo, también está dotado con infraestructura de recarga para coches eléctricos. En relación a esto, encontramos uno de sus puntos fuertes más interesantes, porque los vehículos eléctricos que allí recarguen consumirán energía de fuentes renovable gracias a los paneles fotovoltaicos instalados en el techo del aparcamiento.

La sostenibilidad: clave del smart parking

El coche eléctrico está fomentando el uso progresivo de formas limpias de producción energética. Tal es el caso de la energía solar. Si bien el aprovechamiento de la energía solar tiene unos requisitos concretos, instalaciones como el parking de Driebergen-Zeist presentan una oportunidad idónea.

De este modo, los paneles solares colocados en el techo del edificio alimentan todas las necesidades energéticas de su interior. Las dispositivos fotovoltaicos ocupan, aproximadamente, la mitad de la superficie del techo. Los responsables del proyecto comentan que si la demanda energética se incrementase, sería posible añadir más paneles solares. Saben que en los próximos años será necesario responder a una demanda de energía eléctrica mucho mayor, consecuencia de la integración masiva de la movilidad eléctrica en la vida de las ciudades.

Este ejemplo de smart parking sigue así la estela de otros aparcamientos solares o electrolineras. De hecho, ya podemos encontrar ejemplos de estas últimas en nuestro país, como la que existe en las inmediaciones de Segovia, en la Granja de San Ildefonso. Es importante remarcar la importancia del uso de energías renovables en relación con el coche eléctrico. En el caso de España, la cuota de energía limpia que consumen los modelos eléctricos es del 41,1%.

Reciclaje y smart cities

smart parking holanda

El uso de materiales reciclados, o que presenten la posibilidad de ser reciclados, es otra función que se adapta a las necesidades de sostenibilidad de las ciudades inteligentes. Por eso, el coche eléctrico constituye una pieza fundamental del futuro de los núcleos de población.

Mientras que la energía de la que se nutren los motores térmicos cumple un solo ciclo, los coches eléctricos permiten la utilización inteligente de la energía eléctrica de sus baterías para cubrir otras necesidades domésticas o urbanas. Permitirá incluso su gestión remota para devolver energía a la red en caso de necesidad. Las baterías de litio de los coches eléctricos presentan además la posibilidad de una segunda vida en otro tipo de aplicaciones.

El parking holandés se ha construido bajo la misma vocación. Se ha levantado con el objetivo de que sus partes puedan desmontarse de forma separada, como si de un mecano se tratara. De eso modo, los espacios podrían reutilizarse si se hace un menor uso del coche. Igualmente, se ha procurado que sus materiales puedan reutilizarse en el futuro. Tal es el caso de la madera, elemento que le impone su seña de identidad.

La evolución del aparcamiento

Este parking abre, además, la vía a la reflexión sobre el aparcamiento en las ciudades. Las plazas de estacionamiento que hasta ahora conocemos están abocadas a evolucionar. Para empezar, porque el smart parking es un concepto inseparable del vehículo eléctrico. Por tanto, la infraestructura de recarga estará cada vez más presente y, de esto modo, pronto no podrá concebirse una plaza de aparcamiento sin su respectivo punto de recarga. Así lo será en las ciudades del futuro en las que ya se planifica el adiós al coche térmico.

De hecho, la salida del coche del centro de muchas ciudades provocará que la evolución apunte de forma directa hacia el coche compartido, eléctrico y autónomo. El aparcamiento dentro y fuera de los edificios incluirá estas tendencias tecnológicas. De este modo, se introducirán los automatismos precisos para ser el complemento ideal del coche eléctrico y autónomo.

El primer paso es, por tanto, cumplir los requisitos de sosteniblidad necesarios, como el caso del aparcamiento de Driebergen-Zeist en Holanda, que se ha ganado la etiqueta de smart. Además, este calificativo esencial para las ciudades del futuro seguirá presente en todos edificios que tengan que ver con la movilidad, como el nuevo aeropuerto de Oslo.

Imágenes | iStock/topten22photo, NS Stations

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