Prueba y test del coche eléctrico Renault Twizy: solución de movilidad

Renault Twizy: la solución de movilidad de las smart cities

El Renault Twizy es un vehículo perfecto tanto para grandes ciudades como para pequeños municipios

Hace unas semanas, poco antes de que Zity irrumpiera en Madrid con una flota de 500 Renault ZOE en su modalidad de carsharing, tuvimos la oportunidad de probar el Renault Twizy durante unos días, también en la capital, para ver cómo se adapta al tráfico, a la vida de barrio, al consumo eléctrico y los periodos de carga, a la movilidad en general, y al poco espacio en particular.

Aunque ha sido probado por toda la ciudad, el vehículo estuvo conviviendo con el redactor de este artículo en el barrio de Carabanchel, uno de los barrios más poblados de España con más de 17.000 habitantes por kilómetro cuadrado, al que se ha adaptado con total facilidad. Esta ha sido la experiencia con Twizy.

Así se aprovechan los 100 km de autonomía del Twizy

El Twizy es un vehículo eléctrico biplaza de 2,33 metros de largo y 1,23 metros de ancho, de aproximadamente 700 kg de masa y con una autonomía de 100 km. Esto lo hace perfecto para viajes por ciudad, especialmente si tenemos en cuenta que el grueso de los traslados sin inferiores a 3 km.

En el caso que nos ocupa, el trayecto diario rondó los 18 km de ida y otros tantos de vuelta, cargando el vehículo una vez cada dos días de manera aproximada. La mayoría de los desplazamientos fueron urbanos (interior M-30 y ocasionales salidas por la M-40, Leganés, Parla, Getafe y Villaviciosa).

La diferencia entre una conducción entre 10 y 50 km/h, 50-60 km/h y 60/80 km/h es apreciable pero no significativa en cuanto a la autonomía para viajes diarios por debajo de los 80 km de ida.

Aunque no dispone de una visual tan “gamificada” sobre la eficiencia de la conducción como el Renault ZOE, sí nos indica cuándo está siendo usado el freno regenerativo, con lo que podemos hacer uso de una conducción más eficiente si tenemos en cuenta las cuestas y bajadas. En Madrid hay unas tantas, y anticiparse a ellas ayuda mucho a estirar la carga. Claro, que la recarla es muy fácil en este vehículo.

La carga del vehículo, fácil gracias al plug Schuko

Renault Twizy

El enchufe tipo Schuko es el que todos tenemos a nuestro alrededor en nuestros hogares: dos agujeros “hembra” en los que encaja la toma “macho”. Desde la batidora a la televisión hacen uso de esta clavija eléctrica, así como el Twizy, por lo que cargarlo resulta bastante fácil. En todas partes hay un enchufe, y probamos diferentes lugares: a la intemperie, semitechado y bajo techo.

En un primer caso, aparcamos el vehículo en una zona bastante transitada de Carabanchel Bajo, de calles estrechas y casas bajas. Este tipo de edificaciones son muy similares a las que se dan en los pueblos, con portales únicos de puertas pequeñas que dan a la calle, un motivo por el que el Twizy se adapta perfectamente a la vida en municipios pequeños. El coche, aparcado junto a la casa, de varios pisos, pasaba el cable con toma Schuko a través de la ventana al interior de la vivienda a una toma de pared de “toda la vida”.

En un segundo caso, el vehículo pasó varias noches en el garaje semicubierto que ocupa el sótano de una comunidad de vecinos. En este parking existen cada diez o veinte metros una toma de pared protegida por un plástico para evitar que la lluvia alcance el circuito. Enchufar nuestro Twizy a la red de la comunidad requirió el permiso del administrador, pero quedó demostrado que en los garajes comunitarios –diálogo y permisos en mano– es factible cargar nuestro vehículo.

De haber sido una compra, siempre podríamos haber llevado un tendido desde nuestro contador, segregando la línea de la comunidad. En este caso, el vehículo cargó los 100 km (6,1 kWh) en unas tres horas y media aproximadamente. Para cargarlo completamente dimos vueltas al bloque hasta dejar la batería bajo mínimos. El coste estimado de la carga es de unos 0,85 euros de máxima, usando la tarifa del periodo punta.

En un tercer caso se hizo uso de un parking privado cercano para pasar la noche y cargar la batería. En dicho garaje las tomas de corriente no eran tan abundantes como en el garaje de comunidad pero, de las 89 plazas para turismo ofertadas y las seis plazas para moto (de las que el Twizy ocupaba 1,5), al menos cuatro de ellas disponían de un enchufe accesible a través del cable del Twizy, y todas  habrían sido electrificables con un alargador de menos de ocho metros.

El aparcamiento del Twizy, uno de sus puntos fuertes

Si algo llama la atención del Twizy es su reducido tamaño exterior y gran capacidad interior, que está muy bien aprovechada. El habitáculo trasero, aunque da la impresión de ser reducido (debido a que se encuentra entre el asiento y la chapa) permite a una persona de 1,79 metros de altura más mochila disfrutar del trayecto de decenas de kilómetros sin molestias. El habitáculo del conductor es aún más espacioso.

En el segundo emplazamiento (el garaje de la comunidad e inmediaciones) pudimos comprobar cómo se adapta el Renault Twizy al espacio para aparcar ocupando el espacio de ¼ de turismo. Dejando espacio de unos 20 cm delante y detrás, así como 0,5 metros a los lagos para salir con facilidad, estimamos que caben cuatro Twizys por plaza de parking.

En la imagen de abajo, tomadas en el mismo parking, mostramos varios lugares ahora sin uso en los que el vehículo cabe a la perfección pero que un turismo de dimensiones estándar no podría ocupar. Espacios “muertos” entre columnas, tras ellas y los muros, en giros, etc.

En la imágen de abajo se muestra el Twizy aparcado en la calle, y llaman la atención dos puntos. Por un lado, para cada turismo colocado en batería caben aproximadamente 1,8 Twizys o, lo que es lo mismo, por cada cinco turismos tendríamos espacio para nueve Twizys cuya puerta da a la acera por un lado y a una distancia de seguridad hacia el otro.

Aunque no en todas las plazas su ancho permite colocar el coche en perpendicular a la vía (porque las plazas son estrechas y el morro sobresaldría) sí hay zonas en las que cabrían hasta 2,5 Twizys por turismo (10 coches pequeños por cada cuatro turismos).

Un punto medio como es aparcar el vehículo en batería también ahorra espacio urbano. En barrios como Carabanchel, altamente poblado, este tipo de vehículos pueden suponer un alivio vecinal. Municipios cercanos a Madrid como Móstoles, Leganés o Getafe, que cuentan con pocas plazas de parking, podrían beneficiarse de vehículos del tamaño del Twizy.

aparcando Twizy

Este pequeño vehículo, de autonomía más que suficiente para el grueso de los desplazamientos urbanos, puede ser un complemento perfecto a la nueva movilidad de las smart cities; que se sirven de su limitada ocupación urbana y su bajo consumo eléctrico.

Imágenes | Marcos Martínez, Adriana Vargas

Comentarios